martes, 11 de octubre de 2005

Latencia

Dejan de comer. Así de sencillo. Cuando llega el invierno las tortugas dejan de comer. Ya mismo sucederá. Las veremos posadas indolentemente sobre la piedra o escondidas bajo el ánfora rota de escayola, mientras pasan una tras otra las horas. Lo notaremos porque los gammarus se quedarán flotando durante horas en el agua hasta que el incremento de su peso los haga hundirse y teñir el fondo de la balsa de un tono levemente anaranjado. El fenómeno de la hibernación me ha provocado siempre una estupefacción no exenta de emoción: ¡la de recursos que la vida busca para abrirse paso en las condiciones más adversas! Hay bacterias que pueden dormir tranquilamente, permanecer en estado de latencia durante años hasta que en un momento determinado, sin que aún sepamos en realidad por qué, un chip salta y vuelven a la actividad con una fuerza y un ardor capaces de acabar con la vida de un hombre aparentemente sano en sólo unos días.

Pasa lo mismo con los sentimientos. Se ocultan. Acechan. Esperan. Y cuando menos lo imaginas saltan y te destrozan.

29 comentarios:

La donna è mobile dijo...
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Saf dijo...
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Paolo dijo...

Caracoles y galápagos, ya les daré yo a las dos caracoles y galápagos...

¿Quién quiere tener los sentimientos a raya, y por qué cabrones, a ver?

La donna è mobile dijo...

Yo sólo he dicho que para tener los sentimientos a raya, para que no (y cito) "Se ocultan. Acechan. Esperan. Y cuando menos lo imaginas saltan y te destrozan.", lo más fácil es no tenerlos.

Es sólo una afirmación, no mi credo. Ni puedo hibernar como las tortugas ni (ay) dejar de comer como un caracol. Sencillamente, no puedo. Pero lo mismo un día me pongo y entonces, cuidao conmigo, me hago de otra cosa que no sea de sentimientos. De galápagos mismo, y me dejo comer a trozos por los marineros...

¿Ya estamos hablando de sexo?

Er Opi dijo...

Siempre lo estamos haciendo, donna ;-)

Abrazos,

Er Opi.

Saf dijo...
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Paolo dijo...

¿Por qué es malo que estén enteros? Y en el caso de que sea malo, ¿por qué va a ser malo extirparlos? ¿Y cuándo? ¿Y cómo se hace? ¿Y quién lo manda? ¿Y por quéeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee? ¿No se da cuenta de que lo que me interesa es el why y usted se limita al vulgar what?

Ahora que ha llegado Saf, creo que ya podemos empezar a hablar de sexo, Donna. Por cierto, me parece que Opi tenía una larga cita ineludible (en estos momentos le está sonando ya el móvil), lo mejor será no esperarlo...

La donna è mobile dijo...

¿Verdad que sería estupendo, una pasada, una virguería del destino, que dos mujeres, dos, hablaran de sexo a solas con usted? ¿Verdad que sí? Hummm, un sueño, eso es lo que sería, ¡un sueño! ¡sus fantasías, al fin —y casi cuarenta años después (no es por recordárselo)—, en el plano real! Con mucho aparato (con perdón) y parafernalia. ¿Qué me dice? ¿Le apetece, eh?




¡¡¡PUES A MÍ NO!!! (y portazo dignísimo) ¡¡¡Opiiiiiiiiii (agitando la mano), espéremeeeeeeeeeeeeeeee!!!

La donna è mobile dijo...

(Y sobre los sentimientos lo único que quiero decir es: ¡¡¡que hay que respetarlos!!! ¿qué es eso de cortarlos y caparlos? Ay, Dios mío, aleja de estos señores los objetos cortantes y líbranos del Mal, amén)

Ignacio dijo...

A mí los sentimientos me gustan tal como son.

Y en un blog de por aquí he leído que a la autora le gusta Saramago porque tiene cara de tortuga, y (claro) las tortugas le gustan un montón.

O sea, que sobre gustos...

Paolo dijo...

Sí, a mí también me hizo mucha gracia lo de Saramago, y es que da en el clavo: tiene cara de tortuga (¿y mira que no poder con el Memorial del convento, que es lo mejor que ha parido jamás ese hombre?, ¡ay!...)

Donna, qué forma de leerme el pensamiento... Eso no puede ser ocioso. Pensaré sobre ello...

Er Opi dijo...

Donna, mejor que no sepa de qué estoy hablando con el móvil ese...

Saf dijo...
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La donna è mobile dijo...

Ooooooopi, opiopiopi, todos hemos pasado por esa edad, no se avergüence. Las líneas eróticas también tienen que comer. Ahora, si pudiera usted sudar en otra dirección....

Saf dijo...
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Paolo dijo...

¿Y eso qué tiene que ver con los galápagos?

La donna è mobile dijo...

Ah, ¡discrepo! y cuanto más discrepo más ganas me entran de discrepar.

La cuestión es que esta misma semana mi chiquitín Alex ha estudiado en Conocimiento del medio, que los seres vivos se diferencian de los seres inanimados en que los primeros sienten y padecen, es inherente a su condición. (Yo iría todavía más lejos pues le atribuyo sentimientos y alma a muchas cosas, cosas materiales. Pero esto ya es salirse.) En fin, que la alternativa está clara. O se está vivo o...

Si imaginamos la vida de cada uno como una cinta andadora, es más divertido pensar que en ese trayecto vamos a tener que circular con otros, cruzarnos, ceñirnos a su dirección, atraerles, contagiarles, amarles o despreciarles, que un viaje en línea recta y solitario. Todo eso sin contar con la velocidad de la cinta. Algunos llevan siempre metida la quinta marcha y todo es a la tremenda (entremos todos y s.e.q.p.). Pero a la tremenda y a paso lento de todo se aprende, todo va haciendo pared, quintaesenciándose. Y lo más maravilloso es que nunca se sabe lo que va a pasar, nada hay tan seguro como que no hay nada seguro. Es una aventura constante, una apuesta. La gracia está precisamente en eso.

Si se mete el corazón bajo siete llaves al final se mustia porque es como los riñones, un órgano esponjoso que trabaja a destajo, que necesita ejercicio, que precisa moverse. Opto por sentir tal cual me viene, me pirra, estoy viva. Sí. Y está lloviendo a cántaros.

Paolo dijo...

Por cierto, ya he pensado. Donna, ¿quién ha dicho nada de formar un trío para hablar de sexo?

La donna è mobile dijo...

Estoy en contacto mental con tu monitor, querido, sé que me conoce, que atiende a lo que le digo, mis letras le son familiares. A una orden mía se te tira a la cabeza, así que ándate con ojo y ándate con ojo. Lissssto.

Saf dijo...
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Saf dijo...
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Paolo dijo...

Vale. Se lo diré a quien le corresponde. De tu parte. Para que esté pendiente. -;);-**--):-)

Saf dijo...
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Saf dijo...

Disculpe Ud., Paoliño, que le deje este panel de comentarios hecho un ecce homo pero..... olvidé que no se debe hablar de lo que no se sabe...y me lié a escribir y escribir y escribir una tontería tras otra.
Y no hay mayor virtud que la de la autocorrección. Así que me la aplico (en formato general).


S

Paolo dijo...

¡¡¡Genial!!! Sírvase, está usted en su casa...

Saf dijo...

¡¡Fantástico!!

;-ppp

Er Opi dijo...

Ooooooopi, opiopiopi, todos hemos pasado por esa edad, no se avergüence. Las líneas eróticas también tienen que comer.

No, si hablaba por teléfono de los libros de Almudena Grandes, por eso le decía, por si estaba seguro de que quería venir.

Y ahora, cuéntenos eso de la edad que dice que pasó con las líneas eróticas :-D

Abrazos,

Er Opi.

La donna è mobile dijo...

Le prometo que lo próximo que escriba en mi blog tratará de "mi vida y el sexo". Dedicado ar Opi. Nada más por esto.

Er Opi dijo...

Palabra tomada, pues ;-)

Abrazos,

Er Opi.