martes, 31 de mayo de 2005

Morelliana

Puedo pasarme todo el día en la misma habitación, mirando por la ventana lo que pasa en la calle. Si me cierran la ventana, puedo tumbarme en la cama e imaginar que estoy asomado a la ventana mirando lo que pasa en la calle. Si me quitan la cama, me sentaré en el suelo soñando que estoy tirado en una cama imaginando que me asomo a una ventana por la que veo lo que pasa en la calle. Pero cuando me quitan el suelo me caigo. Y yo que creí haber superado hace tiempo la edad de la inocencia me sorprendo ahora, entre la incredulidad, la vergüenza, la rabia y la más devastadora de las tristezas, en plena caída libre, tratando de acertar con la dirección más benigna de los vientos. ¿Cómo se puede ser tan imbécil y seguir llamándose Paolo?

9 comentarios:

Ignacio dijo...

Hace poco escribí que las morellianas no eran mi palo; me alegra comporbar que sí son el tuyo (uno de los muchos tuyos).

La donna è mobile dijo...

¿A ver si todo eso le está pasando porque usted en realidad no se llama Paolo....? Que igual así de entrada parece un detalle irrelevante y sin importancia pero igual cuenta, ¿no?

Un abrazo que lo sostenga, señor mío, :-)

Ignacio dijo...

Eso es bonito, mira. Poco en la línea del texto, nada Cortázar y menos Morelli. Un poco cursi, si nos ponemos jodíos (ustésabráperdonardonna). Pero bonito. O sea, te falla el suelo bajo los pies y te sostiene un abrazo. Me gusta, en serio.

La donna è mobile dijo...

Perdonado, perdonado. Los tres mil euros siguen en pie, pero esto perdonado.

La donna è mobile dijo...

Bueno, ¿qué? ¿actualizamos o no?

:-) (qué hooooombre, ché)

Portorosa dijo...

Yo no me atrevía a decir nada, porque no hay confianza, pero ahora que Donna lo hace yo la apoyo.

La donna è mobile dijo...

Qué bonito juego de palabras me está hirviendo en la lengua, XDDDDD Mejor me callo (César).

:-) ¡A trabajar cigarras!

Penelópez dijo...

Eso, eso, que actualice de una vez, que tío más pelma, joé...

La donna è mobile dijo...

¿Vienes tú solo, Penelópez?