domingo, 15 de mayo de 2005

Madre

Soy incapaz de escribir sobre mi madre, que ha cumplido 80 años.

Hablo con mi madre

Mamá: ahora eres silenciosa como la ropa
del que no está con nosotros.
Te miro el borde blanco de los párpados
y no puedo pensar.

Mamá: quiero olvidar todas las cosas
en el fondo de una respiración que canta.
Pasa tus manos grandes por mi nuca
todos los días para que no vuelva
la soledad.

Yo sé que en cada rostro se ve el mundo.
No busques más en las paredes, madre.
Mira despacio el rostro que tú amas:
mira mi rostro en cada rostro humano.

He sentido tus manos.
Perdido en el fondo de los seres humanos te he sentido
como tú sentías mis manos antes de nacer.

Mamá, no vuelvas más a ocultarme la tierra.
Ésta es mi condición.
Y mi esperanza.

(Antonio Gamoneda. Blues castellano)

1 comentario:

La donna è mobile dijo...

¿Es difícil, eh? A mí se me ocurrió una vez escribirle algo a mis hijos. Imposible. Parecía un testamento "no olvidéis hijos míos, que mamá..." y así. Es más fácil escribirle al desamor que al amor. Es más fácil dedicarle unas líneas a lo triste que a lo alegre. Por eso aquellas personas que sí son capaces de hacerlo y contagiar con ello a los demás, valen una mina.

Usted, como yo, ni una cuarta, XDDDDD