domingo, 18 de marzo de 2007

Antefuero

A los que ayer se manifestaron en Pamplona por España y el fuero, me gustaría decirles que hay otra España posible (y deseable), la España de los ciudadanos, sin fueros ni privilegios para nadie. Vale, ya sé que el fuero está en la Constitución del 78 y a través de ella parece haber quedado fijado en los genes de nuestra democracia por siempre y para siempre, pero yo aspiro a abolir algún día todo tipo de privilegios forales (o a concederles graciosamente la independencia a quienes lo reivindiquen como un derecho: ahí os quedáis, y que os vayan dando), como los genes de la época de celo quedaron atrofiados en su día en el homo sapiens, y me jode que los navarros (y la compañía) salgan a la calle en manada para agitarlo delante de nuestra estólida cara de cornudos consentidos, y además con la colaboración entusiasta del PP...

(Cosa tan antigua la de los fueros, de verdad, qué bochorno...)

12 comentarios:

e-catarsis dijo...

La verdad es que coincido con vd en su reflexión pero me permito añadir que lo de conceder la independencia graciosamente pues no y me explico: completamente de acuerdo en no proseguir camino con quien no quiere porque es absurdo forzar la máquina, y a la vista está, pero hay que hacer la "cuenta", es decir me debes o te debo ( en términos económicos),y si te debo te pago, pero si me debes me pagas tú que es lo justo y cuando esté hecha y a la vista de los resultados se establece un periodo razonable para saldarla ( que tampoco hay que machacar a nadie), que no hay nada peor que la sensación de deberle algo a alguien o...que te deban a ti, y una vez saldada pues cada cual a lo suyo, con sus "posibles" que mire vd por donde yo me imagino que si la cosa fuera por ahi el discurso cambiaba de manera radical, que el papel lo aguanta todo menos los números rojos, y las ideas son preciosas pero la realidad es la que es, y es muy bonito reivindicar derechos pero que papá Estado siga con la "paga" semanal, además que cuando se acaba el amor ya se sabe que lo mejor es cada cual por su lado pero eso sí...con las cuentas saldadas, canceladas y...pagadas.
Oye y si es que todos queremos andar como adultos independientes pues...se pregunta ( a todos) y...a ver que decidimos, pero a todos no a unos pocos y veamos de que somos capaces, no estoy negando con esto la historia, esa es y ya, pero seamos serios si es y se reivindica que sea con todas sus consecuencias y las cuentas claras.
Saludos

Paolo dijo...

Sí, claro, las cuentas claras. Yo no propongo nada revolucionario. La ley. La ley. Todo de acuerdo a los procedimientos legales. El único sujeto soberano que figura en la Constitución es la nación española y la nación española decide. En el 78 se hizo una Constitución posibilista, que nacía de unos condicionantes históricos determinados que justificaron algunas decisiones que a mí me parecen por completo erróneas (el Título VIII me parece un disparate y relacionado con él el régimen fiscal privilegiado de País Vasco y Navarra una antigualla inaceptable). Ya sé que las intenciones eran buenas, porque se pensaba que así se contentaría a los nacionalismos periféricos (cuyos territorios fueron de largo los más beneficiados del régimen franquista, por cierto) y podríamos dedicarnos a lo que de verdad importa, aunque luego resultó que no, como se ha visto, no. Pero en fin. Aquí todo el mundo arrima el hombro (se hacía ya antes del 78, desde luego), independientemente del régimen vigente, y yo estoy dispuesto a seguir haciéndolo, a mirar para adelante, aguantarme y aceptar la Constitución tal cual es, pero que encima vengan a agitar la banderita del privilegio foral delante mismo de mis narices y a pedir mi ayuda para mantenerlo, sinceramente me parece ya demasiao.

Ignacio dijo...

El PP se encuentra en una encrucijada para la que no creo que estén preparados sus dirgentes. Levantar la bandera de la igualdad entre ciudadanos y el final de los privilegios, proponer una revisión completa (pero completa de verdad) del sistema autonómico es su única posibilidad de articular un mensaje plausible, con visión de futuro, constructivo y diferenciado de la opción socio-nacionalista.

Pero para ello tendrían que suicidarse políticamente en País Vasco y Navarra, y eso es imposible que ocurra.

En esta situación es necesario que esa bandera la levante Ciudadanos: no los votará ni el tato en esas comunidades, pero al menos alguien lo habrá puesto sobre la mesa.

T dijo...

Lo de los fueros es algo más que un antigüalla, querido Paolo, su perpetuación en el siglo XXI nos da una ligera idea de cual es el progresismo con el que sueñan unos y otros. Se trata de seguir diferenciándose del resto de los mortales, españolitos de a pie y sin fuero, de la manera que sea y en ese empeño, estamos todos bailando al son del chistu que tocan unos pocos.

Yo empiezo a estar más que harta de este juego y desde luego, estoy dispuesta a votar al primer partido político que se declare partidario de hacer una reforma constitucional en serio. Una reforma que termine con antigüallas, con el desastre del Título VIII pero soy pesimista, ni el PP tiene narices ni el PSOE ganas.

Portorosa dijo...

Ya, pero esta reflexión tendría sentido si la intención de la manifestación tuviese algo que ver con su teórico propósito, y no fuese otro capítulo más del acoso histérico al Gobierno. Si había que poner lo del fuero, se ponía y punto; como si hacía falta portar fotos de don Carlos.
De todas las vistas en la legislatura, yo la considero la más ridícula junto a la del Archivo de Salamanca.

Por otra parte, y aunque el ABC no deja de ganar puntos por contraste con El Mundo, me ha emocionado ver que siguen utilizando expresiones como "el pueblo de Navarra", para referirse a quienes a ellos les viene en gana.

Un abrazo.

Ignacio dijo...

¿Como cuando elpueblo español se oponía a la guerra?

Portorosa dijo...

Pues parecido, sí. Con el único matiz del grado de apoyo efectivo a una y otra, que no es poco, pero parecido.

Lo que ocurre es que lo de ABC ya no es una cuestión de si me conviene o no, de si coinciden conmigo o no; es que sus "según fuentes de reconocido prestigio", "en el ambiente político español", "el sentir de la sociedad española" veo, tal vez injustamente, una consciencia de la propia situación, de la posición que se ocupa, una seguridad de que las opiniones de la gente decente, de la de toda la vida, que es la suya, es la evidente y naturalmente (por la gracia de Dios, quedaría bien decir) correcta, que me parece por igual ridícula, rancia, retrógrada y cerrada. Qué le voy a hacer.

Ignacio dijo...

Sí, tiene toda la razón, dan grima esas actitudes. Creo que la cota máxima de esa suficiencia rancia la marcó hace poco El País, cuando en un editorial afirmó que la mayoría de sus lectores eran gente decente y por tanto no irían a la manifestación del PP.

Portorosa dijo...

Aunque así hubiera sido, no habría sido más que una respuesta a la altura de la inadmisible e inaceptable afirmación de Rajoy. Que no es lo mismo que que se le ocurra a uno solito la sandez.

Pero es que además es falso, porque El País no dijo eso, sino esto:
Al convocar la manifestación, Rajoy ha apelado a la gente sensata y de bien. Nosotros, como la inmensa mayoría de nuestros lectores, somos también gente sensata y de bien y no acudiremos ni hoy ni mañana a las manifestaciones convocadas por el PP ...
Lo cual, además de no decir nada raro, es sustancialmente distinto de lo que tú, añadiendo ese POR TANTO has dado a entender. La diferencia es que no se constituyeron en portavoces de la gente decente, ni relacionaron el hecho de serlo con acudir o no a la manifestación.

Por lo demás, y admitiendo por supuesto la tendenciosidad de los principales periódicos españoles, se me hace difícil creer que, en lo que al tono respecta (repito, al tono), alguien pueda considerarlos comparables.
Y, en todo caso, El País será guay, superguay, o lo que quieras, pero rancio, no; rancio es el ABC (y El Mundo, en fin, qué se puede decir de El Mundo...).

Portorosa dijo...

(...inadmisible e inaceptable...

Qué maestría, qué dominio del lenguaje...)

Paolo dijo...

Estoy francamente impresionado con la capacidad de Porto para medir el nivel de ranciedumbre de los medios de comunicación patrios. ¿El aparatito medidor es de venta en farmacias?

(¿Qué se puede decir de El Mundo? A ver si acierto: ¿que es un periódico?)

Portorosa dijo...

No te creas, no lo tengo dominado. Sé por dónde está lo rancio, por dónde está lo progre guay, por dónde lo ombliguista, etc., pero tampoco llego a cuantificar bien bien. No dispongo de aparatito ad hoc; será por eso.

De El Mundo se pueden decir tantas cosas que no sé por dónde empezar. Y no te creas que todas mis críticas tendrían que ver con la política; se referirían sobre todo a aquel cacareado periodismo de investigación "importado" por PJ, que resultó ser, en general, vergonzoso amarillismo.