viernes, 16 de septiembre de 2005

Vida

La TarantellaYa hablé en su momento de este disco excepcional, en el que la música tradicional se fundía de forma especialmente reveladora con la culta para vivificarla y ensanchar sus posibilidades expresivas. Tuve por entonces ocasión de hablar con Christina Pluhar, que me dijo al respecto algo parecido a esto:

Para mi primera colaboración con Pino de Vittorio, casi la mitad de las piezas que estábamos trabajando eran villanellas que sobre el papel resultaban ser piezas muy simples: una voz y una línea de bajo, sin más. Pero detrás de eso hay muchas cosas que no están escritas. La gran diferencia entre la música clásica y la tradicional es la libertad rítmica, la sutileza a la hora de decir los textos, de hacer cada estrofa diferente con el objetivo último de comunicar en toda su amplitud el sentido último de los textos. Yo buscaba con Pino de Vittorio en Kapsberger, como después hice con Marco Beasley en Landi, esa profunda libertad rítmica, que estamos seguros de que existía en el Barroco, pero que no ha llegado escrita sobre el papel, porque en realidad era algo imposible de anotar. Hoy día hay mucha gente que se dedica a hacer música barroca, hay muchísimos cantantes de magnífica formación clásica entre los que se puede escoger, pero para mí eso no es suficiente. Yo busco voces personales, que sean identificables. Las bibliotecas están llenas de extraordinaria música esperando una voz que las cante.

Y respecto a La Tarantella:

Llevaba años hablando con Lucilla Galeazzi de ese proyecto, y cuando surgió la ocasión de llevarlo al disco, decidimos sumar al proyecto a Marco Beasley, que había colaborado en el trabajo anterior, dedicado a Landi. Pero la preparación del repertorio no podía hacerse como en el caso de Landi, en el que las partituras las encuentras en una biblioteca, claro está. Hice muchas búsquedas al lado de personas que conocían bien ese mundo, escuché muchas grabaciones antiguas de cantantes tradicionales. En cualquier caso, yo creo que la clave del éxito de ese disco fue poder contar justo con el equipo con el que conté para realizarlo, una suerte increíble. Cada cual aportó sus conocimientos y sus ideas, aunque al final, como responsable última del proyecto, fui yo quien tuvo que decidir qué íbamos a hacer exactamente.

StagioniY vuelvo hoy a ese disco por una doble circunstancia. La primera es que acaba de aparecer en el sello Buda, con distribución de Harmonia Mundi para España, esta maravilla que, con el título de Stagioni, presenta Lucilla Galeazzi junto a un conjunto de música tradicional y que incluye dos de los temas que aparecían en La Tarantella además de otro que pudo oírse en su siguiente trabajo junto a Pluhar en Alpha (All’Improvviso). La segunda se debe a la posibilidad que la tecnología brinda hoy de adjuntar archivos de audio en el blog merced a Castpost (gracias, Opi). Así que en lugar de comentar los puntos de contacto y las diferencias entre unas mismas obras interpretadas por músicos de formación clásica y otros de extracción popular, me parece que lo mejor va a ser escucharlas. Recupero pues ese precioso Ah, vita bella, primero en la versión de L’Arpeggiata en Alpha y luego en la de Galeazzi con su conjunto italiano en Buda.


Ah, vita bella. L'Arpeggiata (ALPHA)


Ah, vita bella. Lucilla Galeazzi (BUDA)

S'e fatta mezzanotte, una notte scura scura,
S'e fatta mezzanotte, dorme la luna.
S'e fatta mezzanotte, ma era in pieno giorno,
Di colpo mi si è spenta la luce intorno.
S'e fatta mezzanotte ed io non so perché!

Ti piacevano le salsicce, mo' non le mangi più...
Ti piacevano le ciliege, mo' non le mangi più...
Ti piaceva fare all'amore a tutte quante l'ore
Ah, vita bella! Perchè non torni più?

Ti piaceva il pane caldo, ti piaceva pasta e fagioli;
Ti piaceva la tua famiglia, ti piacevano i tuoi figlioli...
Ti piaceva la festa e ballo, ti piaceva andare a cavallo,
Ah, vita bella! Perchè non torni più?

Ti piaceva la campagna, mo' non la guardi più...
Ti piaceva il profumi dei fiori, mo' non lo senti più...
Ti piaceva stare a guardare il sole quando si tuffa il mare...
Ah, vita bella! Perchè non torni più?


Porque vuelve, la vida (casi) siempre vuelve.

7 comentarios:

Er Opi dijo...

Nada que agradecer, no soy el creador del servicio ;-)

Me gusta ver a la gente del Pabellón en la vanguardia de la blogosfera ;-)

Me gustaría comentar un par de cosas de las dos versiones otro día, cuando supere mi actual fase de apatía comentarista-musical.

Abrazos,

Er Opi.

La donna è mobile dijo...

La posibilidad de escuchar la música de la que habla, vuelve este blog un completo tesoro. Qué bien, :-)

Saf dijo...

Qué maravilla de utilidad, la de poder escuchar la música de la que Ud. habla!

Hale, hale.... póngase a actualizar todos los posts pasados....

Saf dijo...

Cuanto más oígo esta canción, sobre todo la primera versión, más me gusta.
Es fascinante escuchar esa primera estrofa..... esa voz sin impostar, esas inflexiones, esa...

Y la vida vuelve siempre, bella y esplendorosa. Y se rompe en miles de pedazos que se desparraman, como fuegos artificiales, por todas partes.
Sólo hay que saber verlo y dejarnos sentirlo.

(¿Para cuándo el resto de las músicas?????)

Saf ;-))

Paolo dijo...

Las otras músicas... esto... lo veo difícil (al menos, de momento).

Y a ver si mientras tanto Opi se anima y nos deja algo por ahí...

Saf dijo...

Terapia contra el desaliento, la molicie, la pereza y/o la indolencia del sábado por la mañana o...... como hacer que la familia abandone -animada- la cama y salga a desayunar:

-Póngase a todo trapo la tarantella en la versión -2-

(Mano de santo)

Er Opi dijo...

Veinticuatro días sin actualizar... lo que hay que ver...

Abrazos,

Er Opi.