sábado, 18 de junio de 2005

Relato

Cuando despertó, el dinosaurio ya no estaba allí.

13 comentarios:

La donna è mobile dijo...

Quizá le falte un poco de trabajo de ebanistería, ya sabes, pulir los cantos, lijar un tanto los volúmenes, darle una pequeña pátina. Paciencia, siempre pido paciencia antes de lanzar un buen relato. Es una lástima encontrar textos tan geniales como el tuyo sumidos en la más profunda de las dejadeces. Pero me ha gustado, sí, me ha gustado, se nota que está escrito con corazón.

:-)

Anónimo dijo...

¡Joder que eso no es del melómano, donna, que no te enteras!

La donna è mobile dijo...

Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh... (sonido del caer del peso de la verdad del universo sobre mí)

Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh... (sí, otra vez, es que hay mucha)

Paolo dijo...

¡Aahhhhhhhhhhhhhhhhhh!
¿Noooooooooooooooooooooooooooooooo?
¿Entonces de quién es, a ver?

¡ dijo...

Hermosísimo relato galaico. Esperemos que sea una crónica, y no ficción: aunque también como ficción tiene su encanto

Portorosa dijo...

(Ahora viene el listo y sienta cátedra)
Lo que pasa, Paolo, la gran pega de tu relato con respecto al original, es que el tuyo admite la explicación onírica (mi culto vocabulario le da aún más empaque a mi sentencia), y por tanto pierde misterio, creo yo... ¡No, qué coño "creo yo": He dicho!

Ignacio dijo...

Pero amoavé: ¿iba de Fraga la cosa como entiende Tokles, o no?

(Ahora nonwriter se va al rincón y se pone cara a la pared con orejas de burro por preguntarle a un autor el significado de lo que escribe)

Paolo dijo...

Y luego el Portorosa dice que pierde misterio con respecto a la versión original (por cierto, qué versión original), ¡ja!

Portorosa dijo...

Bueno, yo a lo mejor estoy metiendo la pata y quedo definitivamente excluido de cualquier círculo intelectual que se precie, pero creía (creía, ¿eh?) que quizá (quizá) tu relato podría tener algo (sólo algo) que ver con el de cierto autor guatemalteco.
Pero sin duda estaba equivocado: ¡Buen relato, muy bueno! ¡Y muy original!

Paolo dijo...

Guatequé...

La Oruga dijo...

¿Tal vez se refiere usté, amigo Portorosa, al Sr. Monterroso? ;)

La donna è mobile dijo...

¿Que han muerto cuántos, dice?
¿Ochenta?

Joder.

Ufff.

angel dijo...

El cuento más corto del mundo (7 palabras) es una de las obras maestras del genial Tito Monterroso, fabulador de excepción en nuestras letras. Me sorprende gratamente encontrarlo entre tus textos eruditos y documentados sobre música. Volveré a vistarte, si me lo permites. Saludos