Guillaume Dufay
La Colegial de Saint-Martin de Champeaux representa a la perfección el esplendor del gótico francés. Situado a unos 50 kms. de París, el templo es todo lo que queda de lo que fue uno de los centros educativos más importantes de la Francia medieval. Allí enseñó Pedro Abelardo junto a algunos otros grandes nombres de la filosofía y teología de su tiempo.
Saint-Martin de Champeaux 
Fue esta iglesia la escogida por Antoine Guerber y su grupo Diabolus in Musica para registrar en septiembre pasado la Missa Se la face ay pale de Guillaume Dufay, cuarta de las siete misas polifónicas escritas por el compositor. Datada entre 1452 y 1458, la obra se basa en la canción que le da nombre, escrita por el mismo Dufay, y es una muestra excelente de la aplicación a la música de los más complejos cálculos matemáticos, que el músico franco-flamenco era capaz de encubrir con una sencillez tan aparente como eficaz, detalle en el que descansa buena parte de su reconocida maestría. La luminosidad del templo, la grácil estampa de sus líneas interiores podrían hacer pensar en una interpretación frágil, chispeante, de contrastes ágiles y profusión de detalles, pero no es así. Guerber optó por reforzar el edificio con acentos intensos y severos y levantarlo a través de columnas de voces recias y robustas, como si su fuente de inspiración no fueran las vidrieras de Champeaux sino los cimientos del primitivo templo romántico y el hieratismo de sus imágenes.