miércoles, 31 de enero de 2007

Victoria en Tokyo

En octubre de 1988 y mayo de 1990 Victoria de los Ángeles ofreció en Tokyo varios recitales acompañada al piano por Manuel García-Morante, gracias al cual el muy activo sello barcelonés Columna Música publica ahora este CD en el que se ofrece una selección de aquellos conciertos. Son canciones de Schumann, Schubert, Ravel, Hahn y tradicionales catalanas armonizadas por el propio García-Morante, más algunas propinas debidas a Nin y Granados. Algunas de esas canciones no habían aparecido nunca antes en disco interpretadas por la gran soprano catalana, lo que incrementa el interés de una grabación que nos presenta a la artista en un estado admirable de sus medios, a pesar de que justo en 1988 cumplió los 65 años.

Entre los inéditos de Victoria se encuentran el Ave María de Schubert (sí, no había grabación suya anterior) y tres canciones del venezolano nacionalizado alemán y naturalizado parisino, algo más que íntimo amigo de Marcel Proust, Reynaldo Hahn. Su algo amanerada y delicuescente música, de la que hoy apenas se escuchan de vez en cuando algunas mélodies, tiene un toque de decadentismo que la hacen en el fondo muy atractiva. ¿En quién estaría pensando Hahn cuando puso música a estos versos del libertino Théophile de Viau?

À Chloris
S'il est vrai, Chloris, que tu m'aimes,
(Mais j'entends, que tu m'aimes bien)
Je ne crois point que les rois mêmes
Aient un bonheur pareil au mien.

Que la mort serait importune
A venir changer ma fortune
A la felicité des cieux!

Tout ce qu'on dit de l'ambroisie
Ne touche point ma fantaisie
Au prix des grâces de tes yeux.

[A Cloris. Si es verdad, Cloris, que me amas/ (y pienso que te gusto mucho),/ no creo que ni los propios reyes/ tengan una felicidad como la mía.// ¡Qué inoportuna sería la muerte/ si viniera a cambiar mi fortuna/ por la felicidad del cielo!// Todo lo que se dice de la ambrosía/ no impresiona a mi fantasía/ como el favor de tus ojos.]


À Chloris. Reynaldo Hahn. Victoria de los Ángeles, soprano; Manuel García-Morante, piano. COLUMNA MÚSICA

lunes, 29 de enero de 2007

Crotalogía o ciencia de las castañuelas

Crotalogía o ciencia de las castañuelas A J. le había parecido siempre que los tratados musicales abusaban de la paciencia del lector, que aun siendo un erudito o un consumado perito en la materia, necesitaba de un cargamento de vitaminas para mantener el pensamiento lógico en alerta con la disciplina que requería penetrar en los abstrusos laberintos de la armonía, complicada con la jerga más absurda que a gremio alguno se le hubiera dado crear. Bien estaba que la naturaleza abstracta de la ciencia musical exigiera de un rigor terminológico y de una formulación científica vedados a la mayoría y a los que había que acceder por niveles progresivos de adiestramiento, mediante una adecuada ordenación didáctica, pero a qué esa proliferación de ejemplos inanes, desafíos irresolubles y frases ininteligibles encadenados como anacolutos en la prosa de los novelistas más incompetentes. Por eso, fue para él un gozo que S. le descubriera la Crotalogía o Ciencia de las castañuelas, tratado del siglo XVIII debido a Francisco Agustín Florencio en que se hacía una recta composición del modo más adecuado de tocar las castañuelas, sin que la transparencia del discurso afectara a su rigor y aun a la belleza de sus expresiones. Lo habían leído una mañana de lluvia, sobre las sábanas aún calientes y desordenadas, intercambiando sonrisas y caricias, y J. creyó que aquello era un recurso más de la ciencia de la pedagogía, que dice que con agrado el conocimiento se hace más profundo y duradero. En adelante, J. no olvidaría nunca los axiomas del Capítulo II:

Axioma I. En suposición de tocar, mejor es tocar bien que tocar mal.
Axioma II. Toda tocación de castañuela hecha según reglas, es preferible a la que se hace sin conocimiento de las leyes y reglas crotalógicas.
Axioma III. La mejor tocación es la que mejor se adapta al son de la guitarra, a la música de las seguidillas, y al genio del bolero.
Axioma IV. El bailarín que toca las castañuelas hace dos cosas; y el que baila y no toca, no hace más que una cosa.
Axioma V. Un mismo cuerpo no puede a un mismo tiempo tocar y no tocar las castañuelas.
Axioma VI. El que no toca las castañuelas, no se puede decir que las toca bien ni mal.

Impugnación a la crotalogía
Tan provechosa le pareció a J. la instrucción en la ciencia crotalógica, que una vez vuelto a la rutina trasteó por las bibliotecas virtuales hasta hallar una Impugnación literaria a la crotalogía erudita o ciencia de las castañuelas, que había visto la luz en Valencia como respuesta a la obra de Florencio el mismo año de 1792. La había escrito en estilo de carta Juanito López Polinario, y aunque el remitente exponía un buen número de argumentos no tanto impugnadores cuanto complementarios del tratado original, J. se quedaba con el ejemplo soberbio que hacía de la crotalogía una ciencia democrática, tan accesible al gran especialista como al aficionado común. Y es que López Polinario no había tenido más remedio que reconocer la justeza de las apreciaciones de Florencio en la "Parte I. Libro II. Sección I. Tratado I. Artículo I. Capítulo III. De la crotalogía, pág. 60". Lo cual se aprestó a comunicar de inmediato a S., tan seducida como él por el hallazgo de sustancia tan útil para el músico desprejuiciado y sabio de nuestro tiempo.
Dios nos la depare buena en la impugnación de este Capítulo en que trata Vd. del tirirá-ti-ta. Todo pura práctica, y en su consecuencia muy expuesto para un teórico, mayormente cuando en este punto de tirirá-ti-ta tienen votos todos y cualesquiera boleros, todas y cualesquiera naciones, y de todos y cualesquiera idiomas, porque cuando se vaya traduciendo esta obra de crotalogía en latín, en francés, en inglés, en alemán, en griego, en hebreo y en arábigo; verá Vd. que cada autor usará de aquel idioma respective a que traduce la crotalogía, pero en llegando al tirirá-ti-ta, si que habrá notas curiosas y eruditas sobre si la primera i es larga y la segunda breve, si esta letra se ha de pronunciar como doble, y aquella como sencilla, si aquí hay diptongo y allá triptongo, si se ha de abrir la boca media pulgada y dos líneas, o si una vara y tres cuartas, y cosas semejantes, pero en lo que toca al tirirá-ti-ta siempre será tirirá-ti-ta, in terminis entre todos los boleros de todas las naciones y de todos los idiomas; tan general, tan seria, y tan precisa es la fuerza de la expresión bolérica crotáloga o crotalógica, de manera que en esta parte, hablando un crótalo-bolero de su profesión en su lengua, es entendido igualmente, tanto por el nacional como por el extranjero, o por pasiva, lo mismo le entenderá el uno que el otro. ¡Fenómeno maravilloso! ¡Extraordinaria virtud! ¡Prenda especial de la crotalogía!

viernes, 26 de enero de 2007

El silencio de los corderos

Durante muchos años esto fue un matadero. ETA asesinaba, los nogales se agitaban con el ruido de las metralletas, los nacionalistas recogían las nueces y los demás enterrábamos a los muertos de tapadillo, no fuera a ser que los terroristas se enfadaran y el próximo entierro fuera el nuestro. El terror cumplía a la perfección con sus objetivos: el amedrentamiento, el desistimiento global. Siempre hubo resistentes a esta lógica, claro está, pero todos ellos eran tratados poco menos que como chiflados ilusos. En el País Vasco, la calle ya no era de Fraga, era de los terroristas, que actuaban con una impunidad que causaba auténtico bochorno. Pero así eran las cosas y de nada servía tratar de cambiarlas (si hasta un partido democrático renunció a gobernar después de ganar legítimamente unas elecciones, cediendo el poder a los nacionalistas, porque-las-cosas-tenían-que-ser-así). Entre objetivo y objetivo cuidadosamente escogido por los comandos, las juventudes terroristas se dedicaban a mantener el chantaje en las calles, frente a lo cual la mayoría apenas se atrevía a emitir tímidos balidos de disgusto. Pero hubo un día en que un comando escogió al cordero equivocado y después escenificó su sacrificio a lo largo de 48 larguísimas horas. El rebaño se rebeló. A eso le llamamos el Espíritu de Ermua. Y fue un momento maravilloso de la historia reciente de España: el coraje cívico de unos pocos arrastró a una masa de por fin concienciados a recuperar las calles, el diccionario y la escena. Arrinconados, ETA y sus cómplices del nacionalismo pensaron que algo tenían que hacer, que tal vez pudieran aprovechar también la nueva situación y que las nueces se recogerían con mayor rapidez si pactaban entre ellos la construcción nacional, liquidando a efectos prácticos a los constitucionalistas, que supuestamente habrían de ejercer de perfectos judíos. Y hubo un tiempo en que la estrategia funcionó, hasta el punto de que llegó a engañar al Gobierno de España. Pero, tras descubrirse la farsa, la reacción del Gobierno y del principal partido de la oposición fue admirable: era el Espíritu de Ermua el que había que llevar a las leyes. Había que arrinconar a los asesinos, a los terroristas, y deslegitimar de raíz todo el discurso que justificaba y amparaba sus crímenes. Los resultados fueron espectaculares y colocaron a ETA en la más difícil encrucijada de su historia. Y de repente, un cambio en el PSOE, un brusco giro en el resultado de unas elecciones y todo el edificio se vino abajo. Mucha gente desmovilizada, otra convencida a golpe de editorial de que la estrategia que había llevado a ETA al borde de la extinción era una estrategia en realidad equivocada, que un hombre justo y bueno podía apaciguar a la bestia herida y llevar a su rebaño al reino de la Pazzzzzzz infinita. Los resultados están a la vista: el terrorismo, convertido durante años en un problema residual, del que apenas se hablaba, en el centro del debate, la sociedad dividida, el terror reactivado en las calles... Un éxito absoluto de la política, sin duda. Sin embargo, en este panorama desolador existen algunos chispazos de esperanza: están los resistentes, que son menos que hace ocho años, pero valientes, sin complejos y cargados de argumentos demoledores (soñemos con el fin de la infantiloide era neorromántica que nos aflige y la vuelta de las Luces y del sapere aude kantiano), y nos quedan aún algunos pastores, como los jueces de la Audiencia Nacional que ayer nos evitaron un nuevo bochorno, preservando la lógica, el sentido común y la dignidad de nuestras instituciones. Muchos daban ya por descontado, hasta lo dejaron por escrito, que los corderos volveríamos a callar y aceptaríamos el que las cosas fueran-como-tienen-que-ser, pero por una vez se equivocaron. Hoy los escucho y los leo lamerse de forma patética sus heridas. Algunos lobos incluso aúllan, lanzando gritos de venganza. Pero a los corderos esos gritos ya no nos asustan. Quizá aún estemos a tiempo de evitar para siempre nuestro vergonzoso y acomplejado silencio del pasado.

jueves, 25 de enero de 2007

Corazón desolado

Ante el poema de Jorge Eduardo Eielson, J. creyó entender por fin las razones de su biografía sentimental. Nítidamente creció en su interior la convicción de que todo era preferible, los horarios partidos, los billetes de avión a cualquier precio, las esperas interminables, las pequeñas mentiras y las grandes, las decepciones, los cuerpos deslavazados, el marasmo de emociones bullendo en su cabeza días enteros sin cesar, todo, hasta las infamias y las humillaciones, el hedor del tigre, a las noches de una adolescencia demasiado larga, el peso muerto del corazón desolado.

Campidoglio
usted no sabe cuánto pesa
un corazón solitario
hay noches en que la lana oscura
la lana tibia que me protege
llega hasta el cielo
y mientras duermo mientras respiro
mientras sollozo
se me derrama la leche hirviendo
sobre la cara
y entonces una máscara magnífica
con la sonrisa del rey de espadas
cubre mi llanto
y todo eso no es nada todavía
usted no me creerá
pero luchar luchar luchar
todas las noches con un tigre
hasta convertirlo en una magnolia
y despertarse
despertarse todavía y no sentirse
aún cansado y rehacer aún
raya por raya el mismo tigre odiado
sin olvidar los ojos los intestinos
ni la respiración hedionda
todo eso para mí
es mucho más fácil mucho más suave
créame usted
que arrastrar todos los días
el peso de un corazón desolado

miércoles, 24 de enero de 2007

El bandido chantajista

Hay una frase del editorial de El País de hoy que no se me va de la cabeza. El diario independiente de la mañana prepara a la afición para la bajada de pantalones del Estado, convenientemente auspiciada e impulsada por el Gobierno vía Ministerio Fiscal, y de repente hace suyos y enlaza los dos argumentos que representan a la perfección la patética debilidad en que nuestras instituciones nos dejan a todos, cada vez un poquito más inermes. Dice el editorialista de turno: "No se trata sólo de impedir que De Juana se convierta en 'un mártir' de su causa, sino de actuar con la piedad humana que la ley permita".

Argumento 1: no los cabreéis que es peor.
Argumento 2: no disparéis aunque huyan (doctrina Bono).

La falsedad absoluta del primer argumento se demostró cuando el Estado se quitó todos los complejos y no sólo aplicó la ley a rajatabla sino que adaptó la legislación para acortar espacios a la impunidad y al crimen. Con respecto al segundo, obviamente Cándido, Pepe, José Luis y Pepiño pueden ser a título privado todo lo compasivos y piadosos que quieran con quienes ellos deseen, también con quienes los chantajean y los amenazan, pero un Estado serio, que se haga respetar y que protega a sus ciudadanos, no puede consentirlo. ¿Va a ceder (esto es, vamos a ceder) ante el desafío de un bandido? ¿Dónde se pondrá el listón la próxima vez? ¿Cederá (cederemos) siempre a partir de ahora o sólo con los favorables al "proceso de paz"?

Se me plantean además algunas dudas teóricas. De Juana está en el hospital a causa de la supuesta debilidad ocasionada por su dieta voluntaria. Es decir, no es un enfermo terminal afectado por una dolencia incurable. Se supone que para recuperarse de su situación de riesgo vital debe de ser tratado hospitalariamente (¿en otro hospital?) hasta que se recupere, pero si se recupera hemos de suponer que volverá a la cárcel (eso dicen al menos los arcángeles que defienden la piadosa bajada de pantalones de la justicia) y, muy presumiblemente, retomará el chantaje. ¿La medida consiste pues en un cambio de hospital? ¿Si no es así, el etarra se habrá salido con la suya y forzado el sentido de la ley a través de la extorsión? Puede ocurrir también que el preso no acepte ser excarcelado para su exclusivo engorde antes de ser de nuevo enchironado, ya que la causa de su protesta no es el hambre que se pasa en las cárceles españolas sino la sentencia de un tribunal que él considera injusta. ¿Hasta dónde debe de llegar la piedad del Estado en ese caso? ¿Se cederá un poquito más? ¿Será excarcelado De Juana completamente o semiexcarcelado a la fuerza? ¿Todo esto lo sabe Zapatero?

miércoles, 17 de enero de 2007

Discos y mercado

Couperin. Obras para claveEl mercado del disco ha cambiado muchísimo. No hace 15 años, si uno quería reunir la integral de la música para clave de François Couperin tenía que recurrir a las grabaciones que Kenneth Gilbert hizo para Harmonia Mundi. Se presentaban en discos dobles, en cajas grandes (no recuerdo si la integral ocupaba cinco o seis cajas), de esas que llenaban metros y metros de estantería. Se vendían ya entonces a precio medio, pero un precio medio de en torno a 1992 eran unas 1.800 pesetas por disco, 3.600 el doble, lo que elevaba el precio de la integral a unas 20.000 pesetas de entonces, que pasadas directamente a euros serían 120, y si le añadimos el ipc, supongo que casi doblaría esa cifra. Las nuevas tecnologías, las redes p2p y los nuevos hábitos de consumo han hecho variar notablemente la situación. Seguro que mucha gente se dedica a bajarse esta música por internet en la vetusta versión de Gilbert (que Harmonia Mundi, por cierto, ha sacado de catálogo, lo cual justifica de sobra la existencia de esas redes satanizadas por las sociedades de autores). Pero el formato mp3 que funciona en las p2p puede valer para una primera evaluación de urgencia de algo jamás oído, para colgar música en un blog, para sacar a pasear al perro o para llevar un cd en el coche, pero para poco más. El mp3 es nefasto para que un oído medianamente educado disfrute verdaderamente del placer de la escucha, y los audiófilos (aun los más modestos) huyen (huimos) de él como de la peste.

No importa. El mercado ha evolucionado de tal forma que hoy puede accederse a la integral de la obra para clave de François Couperin (los 4 libros con sus 27 órdenes, más los ocho preludios de L'art de toucher le clavecin) en condiciones muy ventajosas. El joven clavecinista israelí Michael Borgstede la ha grabado completa para el sello Brilliant. Son once discos, sencilla y elegantemente presentados en sobrecitos colocados en el interior de una caja de cartón (que ocupa aproximadamente lo que una sola de las antiguas cajas de dos cedés de Gilbert) que en las tiendas españolas se vende por unos treinta y pocos euros, pero que los más avisados comprarán por sólo 19,99. Basta con entrar aquí, irse al buscador, escribir "Couperin" y seleccionar la categoría CD. Los gastos de envío son elevados, por lo que trae cuenta hacer un pedido grande, pero compensa. En menos de una semana tienes los discos en casa. ¡Ah! Se me olvidaba decir que Borgstede se muestra como un clavecinista al menos tan hábil como Gilbert y a mí me parece mucho más refinado, más sutil con los detalles. Como muestra, estos Gemelos verdaderamente prodigiosos.


Les Jumélles. François Couperin. Michael Borgstede, clave. (Brilliant)

lunes, 15 de enero de 2007

La banalidad del Poder

P. En septiembre de 2004 pronunció usted una frase, en una sombra que le hizo Juan José Millás para EL PAÍS Semanal pocos meses después de llegar a la Presidencia: "Yo cada noche le digo a mi esposa: 'no te puedes imaginar la cantidad de cientos de miles de españoles que podrían gobernar". ¿Sigue pensando lo mismo después de todas las experiencias, especialmente las malas, que ha tenido al frente del Gobierno?
R. Absolutamente. Sí, absolutamente. Hay una formulación muy típica de ese mundo cultural que es el sueño americano: cualquiera puede llegar a presidente del Gobierno. Mi concepción es otra. Es una concepción democrática. Es decir, es el derecho. El derecho que cualquier ciudadano de este país tiene a poder ser presidente de Gobierno.
P. Yo no entendí aquella frase desde el punto de vista del derecho, sino de la capacidad.
R. (Silencio)
P. Quizá lo entendí mal.
R. No, no. Es que la capacidad para votar y ser votado...
P.... la dificultad de gobernar...
R. ... la capacidad para votar y ser votado en democracia es universal.
P. Ya, pero quiero decir...
R. No, no, no es un tema menor, esta polémica que hemos tenido. No es un tema menor. Es que una buena concepción de la democracia debe representar que uno se cree que cualquier ciudadano, si la ley lo permite, puede ser elector, por supuesto, y elegible. Esto es muy importante en democracia. Y lo único que hay que tener es una gran vocación política, eso por supuesto. Y una familia que te ayude. Hay gente que me dice: "Lo que hay que aguantar" y tal. Y digo, por favor, es una altísima responsabilidad y por tanto un gran orgullo.

Este fragmento de la entrevista de Zapatero en El País. Casi me da pudor comentarlo. José Luis le dice una noche a Sonsoles: "No te puedes imaginar la cantidad de cientos de miles de españoles que podrían gobernar". Y al entrevistador le analiza la reflexión en estos términos: "Es el derecho, el derecho que cualquier ciudadano de este país tiene a poder ser presidente de Gobierno". Esta es la concepción que Zapatero tiene de la democracia en el ámbito privado, podría decir un malintencionado: el "derecho" alcanza sólo a unos cientos de miles. El director de El País trata de ayudarlo, como en toda la entrevista, pero nada, don erre que erre no entiende el sentido de las palabras que él mismo pronuncia. Por eso, yo no creo que sea un problema de falta de convicción democrática del presidente. Es un problema, puro y duro, de incapacidad con el lenguaje, es decir, de incapacidad para el gobierno. Y me asombra que haya millones de mis compatriotas que sigan sin darse cuenta de algo que refulge así, tan cristalino como en este simple párrafo, algo que resulta tan absolutamente imposible de esconder que no necesita más comentario que su pública exposición.

sábado, 13 de enero de 2007

El Manifiesto

Allá, donde terminan las fronteras, los caminos se borran. Donde empieza el silencio: avanzo lentamente y pueblo la noche de estrellas, de palabras, de la respiración de un agua remota que me espera donde comienza el alba. Contra el silencio y el bullicio invento la Palabra, libertad que se inventa y me inventa cada día”
(Octavio Paz, Libertad bajo palabra)

Hace dos semanas, en plena efervescencia de buenos deseos para el nuevo año, una bomba mató a Carlos Alonso y a Diego Armando. ETA volvió a atentar contra la vida, haciendo añicos la esperanza honestamente alimentada durante un amplio periodo de tiempo por los hombres y las mujeres que conviven en este país. Una vez más un crimen de ETA, tan inútil [¿seguro? Yo prefiero esperar] como macabro, vuelve a reunirnos en las calles de Madrid.

Con ellos murieron una parte de los sueños de miles de migrantes que cada día cruzan océanos y desiertos [y arroyos y montañas y pasos de cebra] para hacer realidad los derechos humanos básicos para sus familias [quieren decir para sobrevivir o para vivir mejor]. En un sistema económico que decide quienes son los dueños de las oportunidades [pero qué chorrada es ésta, dios mío, el sistema no decide nada]; en un mundo que se gasta más dinero en armas que en medicinas y escuelas, las personas migrantes, como Diego y Carlos, trabajan, sueñan y apuestan por una vida digna para todos [¡Ah!, ¿sí? ¿La filantropía es condición inexcusable del migrante? Bueno, bueno, lo que aprende uno]. Estamos aquí para mostrarles nuestra solidaridad y apoyo [¿a los muertos? Antes, antes de que los mataran, ya para qué] y para condenar con toda nuestra rabia y nuestro pesar este repugnante crimen.

Pero la bomba del 30 de diciembre también hizo pedazos los sueños de los hombres y las mujeres sin distinción de lugar de nacimiento que, por opción o por azar, tenemos esta tierra como casa. Los que creímos que era posible recuperar el poder de la palabra para conquistar la paz [primera aparición del fetiche. ¿Paz para acabar con qué guerra? Reinciden en el error, ergo ETA seguirá existiendo]. También de esta negación de la palabra fueron víctimas nuestros compañeros [pero qué tontería, virgen santa]. Ante la inocencia de las victimas se oponía la bajeza de un acto irracional que rompe con la esperanza de las fuerzas democráticas [se agradece la claridad: el PP, que no había expresado ninguna esperanza, no es una fuerza democrática].

La muerte absurda, terrible, traicionera. La muerte infame, la muerte agazapada ante sus victimas esperaba oscura, indolente en la modernísima terminal 4 del Aeropuerto de Barajas [magistral período: obsérvese cómo la cursilada disfrazada de trascendencia de los adjetivos con que se califica a la muerte queda hecha añicos con el superlativo que se aplica a la terminal: “absurda, terrible, traicionera, infame, agazapada, oscura, indolente (?)... modernísima”. Y todo para echarle la culpa a la “muerte”. Pero no. La que esperaba no era la muerte, era una bomba puesta por terroristas. Podría haber habido 50 muertes o ninguna. Y el mensaje de los terroristas habría sido el mismo: negociemos, dialoguemos para conseguir la paz; he aquí mis argumentos. Mientras no se entienda que para acabar con el terrorismo la vida tiene solo un valor relativo no se acabará nunca con el terrorismo, y por tanto habrá más muertes]. Esa muerte sin sentido, ni razón, esa emboscada del terror ha golpeado a la sociedad española, a todos los que aquí vivimos y ha truncado la vida de dos compatriotas ecuatorianos.

Y desde esta Puerta de Alcalá, donde conviven pasado y presente [como en todas partes, es necesario ser bobo], el primer grito unánime que sale de nuestras gargantas es ¡No al terrorismo, no a ETA! ¡Si [sic] a la paz [2; no estamos en guerra] y a la libertad [1]! ¡Si [sic] a la unidad para derrotar al terrorismo!

Nos manifestamos para mostrar nuestra repulsa a ese vil atentado. Nos manifestamos para expresar, en este acto cívico, nuestra firme e irrenunciable determinación de acabar con la lacra de la violencia [no, muy mal, con la violencia es imposible acabar. Ya se encargará el sol a su debido tiempo de acabar con la vida y, por tanto, con la violencia. Lo que hay es que acabar con ETA]. Nos manifestamos para apoyar la unidad de los demócratas en torno a los valores de la libertad [2] y a las Instituciones e instrumentos del Estado de Derecho [nunca es tarde si la dicha es buena]. Es la hora de expresar, una vez más, nuestro reconocimiento y apoyo a la labor realizada por los profesionales de los Servicios de Seguridad y de Urgencias y Emergencias [¿y a qué viene eso ahora?].

Nos manifestamos en solidaridad con Carlos Alonso Palate y Diego Armando Estacio, ecuatorianos de origen que vivían, trabajaban y eran parte viva e ilusionada de la sociedad española. Habían venido en busca de la oportunidad de conseguir un trabajo digno y progresar a una vida mejor. Desde hace años aportaban su esfuerzo y contribuían, como el resto de trabajadores españoles, a la prosperidad y el desarrollo del conjunto del país. La organización criminal ETA ha puesto fin a sus vidas, ha roto sus sueños, ha llevado el dolor a sus familias y a sus pueblos. [Me parece que la sintaxis y la inútil retórica se comentan solas]

La banda terrorista ETA con este sangriento atentado [Con este sangriento atentado, la banda terrorista ETA] ha decidido dar por concluida la tregua permanente que hace unos meses anunció y terminar con más de tres años sin asesinatos [no, muy mal, otra vez. ETA ha dicho que no quería acabar con la tregua. Esta es simplemente su forma de entender el diálogo. Parece mentira que sigan sin enterarse de algo tan sencillo de comprender]. Se quiebran con ello, nuevamente, la esperanza y los deseos de paz [3; no estamos en guerra] de [una parte de] la sociedad española, y especialmente de la sociedad vasca, manifestados de forma permanente [hasta ETA expresa de forma permanente los deseos de “paz”]. Y por la forma y el lugar elegido, ETA no sólo ha roto la tregua que unilateralmente [tan descarado es ya este cable al gobierno que espero que los bienintencionados por lo menos duden, porque hay serias dudas del carácter unilateral de la llamada tregua] declaró, sino que ha pretendido mandar un mensaje de muerte y dolor atentando en un lugar altamente [¿por la altura de los vuelos?] transitado.

De nuevo de nuestras gargantas sale una exigencia: ¡Que ETA abandone definitivamente la violencia! [Que no, hombre, que se disuelva. Es una contradicción in terminis pedir a un terrorista que deje la violencia, lo que hay que pedirle es que deje de ser terrorista] Los terroristas y quienes les avalan y apoyan se vuelven a confundir. Este nuevo crimen como todos los que han cometido hasta ahora es profundamente inútil [sigo manteniendo mis dudas. Mientras haya una parte significativa de la clase política, los medios y los ciudadanos que piensen que la forma de acabar con ETA sea negociar con ella, el crimen será a los terroristas tan útil como los 819 asesinatos previos], solo ha conseguido llevar la muerte y el dolor a dos trabajadores y sus familias cuando se disponían a reunirse viajando a su querido Ecuador [cursilada evitable, obviamente]. Se equivocan cuando desoyen el clamor unánime a favor de la paz [4; no estamos en guerra; es mentira lo de unánime, claro está] y de la convivencia pacífica [no. Otro mensaje erróneo. No hay guerra. La gente decente no busca la paz por la paz, sino la justicia y la libertad] y caen en un trágico error si creen que con la coacción, con el chantaje y con el terror van a provocar la fractura del marco democrático y quebrar la voluntad de los demócratas [jajaja, pero si ya lo han hecho, a qué viene esto].

Se equivocan quienes creyeron que las muertes de Diego y Carlos nos dejaron sin palabras. No conseguirán acallar las voces de quienes estamos profundamente convencidos, como decía nuestro hermano y compañero Víctor Jara, de “el derecho de vivir en paz [5; no estamos en guerra]”. No serán nuestros compañeros asesinados el pretexto. Ni las armas, ni aquellos que pretenden instrumentar nuestro dolor, acabarán con la esperanza de que el ejercicio de la palabra traiga la paz [6; no estamos en guerra] y la libertad [3] a lo largo y ancho del territorio español [a España, quieren decir. Persisten en el error. El ejercicio de la palabra no trae nada. Es el Estado de Derecho y la ley la que traerá la libertad; la paz no, porque no estamos en guerra].
En estos momentos difíciles, el pueblo andino y el pueblo de Madrid se sienten hermanados en el dolor y la esperanza, así como agradecidos a las múltiples muestras de solidaridad. Estamos profundamente convencidos y convencidas [bravo] de que en esta sociedad global cada vez somos más las personas [y los personos] que entendemos que ningún hecho tiene consecuencias aisladas [o sea, que hay cada vez más gente que piensa que los hechos no tienen consecuencias aisladas, ¿aisladas de qué? Lo de la neoparla es increíble, qué hallazgos idiomáticos...]. Cada vez es más evidente que los conflictos armados, el deterioro ecológico y la pobreza son problemas de todos y todas [el contexto: el terrorismo en pie de igualdad con la guerra, el “deterioro ecológico” y la pobreza. Genial]. Los seres humanos y los pueblos que compartimos esta tierra, nuestra pachamama, estamos necesariamente hermanados en la construcción de un mundo más sostenible, más justo y en paz [7; no estamos en guerra; y por eso existe ETA, y por eso ETA pone bombas, porque está a favor del deterioro ecológico y de la pobreza. No se puede ser más memo].

Las organizaciones convocantes de esta manifestación y todas aquellas que se han adherido a la misma, los ciudadanos aquí presentes, le decimos una vez más a ETA que no nos va a amedrentar. Queremos decirle a ETA que si su propósito con este atentado es que los demócratas cedamos a su reto y a sus intenciones, sabe ya que tiene la batalla perdida [impresionante, qué firmeza, así, así, y luego una rosa a Jone, que andará por allí]. No lo ha conseguido en 40 años. No lo ha conseguido ahora. No lo conseguirá nunca. Queremos decirle a ETA que si piensa que nosotros, unidos en los valores y las instituciones del Estado de Derecho, vamos a abdicar de nuestras ansias [infinitas] de paz [8; no estamos en guerra] y libertad [4], renunciando a luchar por el fin del terrorismo, está muy equivocada [a esta altura supongo que los terroristas estarán sujetándose el estómago para que se les pase la risa. Que se diga esto cuando muchísimos de los convocantes siguen afirmando que la única salida del terrorismo será una salida negociada es algo más que un sarcasmo]. Todos nosotros le decimos a ETA que ha elegido el peor, el más inútil de los caminos [sí, esto lo dijo Zapatero, estoy seguro de que Rosa sabrá poner el mismo gesto grave detrás de la sempiterna media sonrisa]. Este final de tregua, sólo servirá para prolongar el sufrimiento, ni antes ni ahora alcanzará objetivo político alguno [pero si estaban fijando los plazos de la mesa política... no se puede ser más desvergonzado].

A tantas víctimas que el terrorismo etarra ha provocado a lo largo de estos años se han unido ahora, Carlos Alonso Palate y Diego Armando Estacio. Todas ellas son la prueba palpable de la irracionalidad y la inutilidad del terrorismo [con mis dudas]. Cada una de ellas constituye para nosotros un referente moral. El compromiso social y la obligación de reconocer su sacrificio se hace más fuerte cada día [ningún sacrificio: les tocó]. Por eso, queremos que este acto sea un homenaje a Carlos, a Diego y a las miles de personas y sus familias que han sufrido el brutal zarpazo del terrorismo en España [curiosa forma de desear eso, con unas formas y un lenguaje que han alejado a la mayoría de los familiares de víctimas mortales].

Urgimos a la unidad de todos los partidos democráticos, de todas las organizaciones sociales y de todos los ciudadanos y ciudadanas [de toda la ciudadanía, habría aconsejado un inspector LOGSE] en torno a las Instituciones Democráticas, para hacer frente al terrorismo, derrotarlo [nunca es tarde; hará falta algo más que este comunicado para convencerme de las intenciones reales de los convocantes] y poner fin a la violencia, sentando las bases de la paz [9; no estamos en guerra] y la libertad [5].

En democracia hay un tiempo para la discrepancia y la crítica, pero hoy nos atrevemos a pedir que, sin renunciar a ellas y por encima de cualquier otra consideración, sea el tiempo de la voluntad por poner fin a ETA [muy bien, que el Gobierno reconozca sus errores y después convoque elecciones] y conseguir la paz [10; no estamos en guerra].

Es mucho más lo que nos une a los demócratas y sus organizaciones representativas de lo que pueda separarnos, y no entenderíamos que los partidos que nos representan y en quienes depositamos nuestra confianza los ciudadanos, no hiciesen todos los esfuerzos necesarios para terminar con el terrorismo [gran verdad: inaceptable la actitud del PSOE y sus adláteres en el último año].

Cuando lo consigamos, trabajando juntos por ello, nuestra sociedad será más libre y más digna, habremos dejado atrás el horror y habremos dignificado por completo el sacrificio de quienes dieron su vida por ello, entre ellos Carlos y Diego Armando.

El sueño [infinito] de paz [11; no estamos en guerra] que albergamos no es una utopía, es la fuerza de la esperanza que late en todos los aquí reunidos y en toda España, los aquí reunidos abrazados en esa esperanza gritamos “por la paz [12; no estamos en guerra], la vida, la libertad [6] y contra el terrorismo”.

Y aquí seguiremos apostando por la vida, por la paz [13; no estamos en guerra], por el derecho a vivir en libertad [7] y por la necesidad de entendernos para caminar juntos [no creo que sea necesario entenderse para caminar juntos. Basta con aplicar las leyes del estado de Derecho. Reconocer eso sería suficiente para que yo me pusiera al lado hasta de Rosa Regás].

Shuc makilla, shuc yuyailla, shuc shungulla!!

¡Un solo puño, un solo pensamiento y un solo corazón! [Ya]

Si es más tonto...

...nace dirigente del PP.

Como era de esperar, ya se ha escenificado la soledad del PP frente a las fuerzas políticas reunidas contra ETA (y hay que subrayar la preposición porque es de mucha risa). Es difícil hacerlo peor. Tenían razón. Durante nueve meses se enfrentaron a todos con la razón y la dignidad en la mano. Esa misma razón y esa misma dignidad es la que tendrían que haber esgrimido cuando, oportunista, la UGT de Madrid vio la ocasión de instrumentalizar la manifestación convocada por una asociación de ecuatorianos para convertirla en parapeto de las críticas contra el Gobierno. Decisiones unilaterales, lema ambiguo, comunicado sin consensuar, lectora infame... Y Rajoy, Acebes y los suyos mirándolo todo con caras de autistas y poniendo para participar una condición tan de parvulario que estaba claro que en último momento se iba a aceptar como la gran concesión para "lograr la unidad de todos", gran objetivo de los convocantes. Jajaja. No han leído a Maquiavelo, los pobres, o lo han hecho fatal. Porque si lo hubieran leído eso no les habría pasado y si les pasa, van a la manifestación, bueno que si van, de haber leído (bien) a Maquiavelo van a esa pantomima todos cogiditos de la mano, con cara de gilipollas, tragando bilis y aguantando los insultos, pero van. Que se lo descuenten del sueldo. Y que busquen a otros. Pero pronto...

viernes, 12 de enero de 2007

Queda oficialmente inaugurado el año Orfeo

Se cumplen 400 años del estreno en el Palacio ducal de Mantua de la mayor obra artística alumbrada jamás por mente humana alguna: L'Orfeo de Claudio Monteverdi y Alessandro Striggio. Más de una nueva grabación de esta joya del patrimonio de la Humanidad nos espera este año (que El festín de la araña dedica oficialmente a Monteverdi), y la primera en llegar a mis manos ha sido esta singular edición presentada por Glossa, que inaugura una colección (Ediciones Singulares) en formato libro, de elegante diseño y materiales cálidos y atractivos al tacto y a la vista. Edición limitada y numerada de 3099 ejemplares que incluyen ensayos de Stefano Russomanno, Alberto Bernabé y Stefano Aresi y una nueva traducción al castellano del texto de Striggio a cargo de Enrique Martínez Miura.

Claudio Cavina salva su honor monteverdiano, notablemente comprometido después de su mediocre Libro VIII, con una interpretación en la que cuida con todo lujo de detalles los elementos retóricos de la obra. La versión resulta instrumentalmente clara y brillante, acaso sin la exuberante riqueza del continuo de Garrido, pero con una plasticidad y una capacidad para el contraste de atmósferas ciertamente admirable. Es justamente esa capacidad para oponer el carácter pastoril de los dos primeros actos al tenebroso ambiente infernal de los actos III y IV uno de los puntos fuertes de una versión que cuida con esmero la puesta en escena sonora, con una detalladísima focalización de los instrumentos. Orfeo es Mirko Guadagnini, un tenor milanés que en el registro grave suena casi como un barítono, algo imprescindible para componer el personaje. No tiene la agilidad ni la delicadeza de los grandes tenores monteverdianos (y ahí incluyo a Bostridge que cantó como nadie esta parte, aun sin afinar el estilo, con Emmanuelle Haïm), pero es muy expresivo, sobre todo en los pasajes más patéticos de la obra (se le disculparán los problemas con las disminuciones en "Possente spirto" y en el dúo final con Apolo, porque son normales hasta en el más pintado, salvo en Bostridge, claro está). Maravillosa, refinadísimo el fraseo, mágicos los pianissimi, Emanuella Galli como Música y Eurídice y conmovedora la Mensajera de Marina de Liso, que son lo mejor de una versión globalmente estupenda y muy recomendable para que los que no conozcan esta obra maestra se den por fin ese gustazo (¡quién pudiera descubrirla ahora!).

Y como estamos de inauguración qué mejor que la fanfarria de la Tocata.


Tocata. L'Orfeo de Claudio Monteverdi. La Venexiana. Claudio Cavina (Glossa)

jueves, 11 de enero de 2007

De lemas y papelitos

Mirando al dedo que señala la luna se han quedado muchos tras la negativa del PP a participar en la pantomima madrileña del próximo sábado. Como si la fractura social no se hubiera producido ya hace mucho, como si no fueran el PSOE y sus aliados fronterizos con el fascismo los que llevasen al menos cuatro años (desde que a un barco extranjero le diera por hundirse junto a las costas de Galicia, más exactamente) tratando de expulsar al PP del espacio público, con la intención (evidente para el más lerdo de los observadores, salvo que esté cegado por el sectarismo) de sustituir el régimen constitucional del 78 por otro más proclive a satisfacer las ansias de poder de las elites nacionalistas periféricas. Es lo que ocurre cuando se despoja a las palabras de su sentido, cuando la realidad se sustituye por los engolados anhelos megalómanos de un iluminado cursi. Hoy, la palabra “paz”, usada en el contexto político español, tiene para todos los que nos opusimos desde el principio al “proceso” un significado de siniestra sumisión a la lógica terrorista. Así que por alejados que podamos estar del PP, su postura es la única posible, la única factible que le han dejado los pacificadores de pacotilla en el escenario maquiavélico que han urdido durante meses con sus patrañas semánticas y su laxitud ética.

En ruta

Cambio, de Carlo Ravaioli
En ruta... O sea, el cambio del cambio.

(La ilustración llega hasta aquí por el azar del nombre y de San Google. Carlo Ravaioli se llama su autor. Y ahora que la miro despacio, me resulta inquietante, aunque no estoy seguro de que me guste. Se queda.)

domingo, 10 de septiembre de 2006

Sefarad (6)

Canciones sefardíes del siglo XX
Louis Saguer siempre fue un hombre optimista, mordaz e irónico. Había nacido en Alemania como Wolf Simoni, pero en 1933 se estableció en París y ya permaneció en Francia, naturalizándose francés tras la Segunda Guerra Mundial. A menudo gustaba de jugar con sus posibles intérpretes y con sus oyentes, usando su nombre de nacimiento como si fuera en realidad un seudónimo. Así publicó sus Cuatro cánticas sefardíes. Aquí la melodía original se ha esfumado, apenas puede intuirse en algunos acordes del piano. Saguer-Simoni ha recurrido al Cancionero judeoespañol, y se comprobará que el texto parece un híbrido, una mezcla (¿realizada dónde, cuándo, por quién?) de los dos que ya conocíamos. ¿Qué ocurre cuándo muchas memorias tratan de reconstruir un pasado que no conocieron?

Esta memoria no es mía, decía la muchacha, sino la memoria del tiempo de antes de mi nacimiento (¿cuánto tiempo había estado ausente?); aquellos sonidos, aquellas voces, aquellas canciones, deben rondar, deben rodar ahora por alguna parte; algunos temerarios o presuntuosos (se les llamaba entonces músicos, y hasta compositores) quisieron recordar e incluso recrear la verdad perfumada del lugar que permanece viva, sin darse cuenta que era ella quien les creaba y recreaba; habían empezado a ordenar, codificar y anotar el pasado persiguiendo -ellos, los fugitivos cambiando de nombres (Wolf, Louis, Eliahu...) a cada partitura en un continuo intento de fuga- persiguiendo la frase hipnótica -A la una yo nasí-, compleja -a las dos m'engrandesí-, llena de paréntesis -a las tres tomí amante-, la frase que aparece y desaparece por el dédalo de las callejuelas de Alejandría (ya Diodoro de Sicilia situaba en Egipto el prototipo del laberinto), entrecruzándose los nombres, mezclándose los sones con las azaleas y las acacias, los sicomoros de Majmudieh, el jazmín y las higueras entre las mansiones en ruinas, volviendo sobre sus pasos, una frase llena de sobrentendidos, de malentendidos, que camina hacia una meta presentida, su meta inesperada, más inesperada todavía, deslizando, ligeramente oblicua... Intentaban -los más ilusos- bailar las canciones de Sefarad con ritmos aksak ásperos como el arak, seducirlas imitando la dulzura del arrullo de un 'ud o de un santur para, debajo de la última seda, alcanzar el pudor de los pechos nudos, domos de la ciudad perdida...
Pierre Élie Mamou (esto es, Pedro Elías) en las notas a este disco.

Alma y vida y coraçón de Wolf Simoni. Elena Gragera, soprano; Antón Cardó, piano. (Columna Música)

sábado, 9 de septiembre de 2006

Sefarad (5)

Orient-Occident.1200-1700. Jordi Savall
Los hombres no tienen raíces, sino piernas para moverse. Las raíces fijan a los árboles al suelo. Las piernas hacen a los hombres depender de la memoria. Por eso este Raíces & Memoria de la nueva colección del sello de Savall es casi tan contradictoria como ese invento de la memoria histórica, que tan irresponsablemente manejan desde las altas instancias del poder. Pero así es Savall, siempre al día. Dice que esto lo encontró (¿lo oyó?) en Sarajevo, y él lo toca a su manera. Aquí también escuchamos una fídula, pero el estilo no tiene nada que ver con el de Wimmer. Más allá de la coincidencia de los instrumentos rítmicos, es la búsqueda de la libertad interpretativa, de la exuberancia del timbre la que se impone. Y para ello, Hespèrion se hace Oriente, y, sin complejos, el saz y el oud dejan oír sus voces quejumbrosas.

(También dice Savall que esto no es el típico producto crossover, que en cada caso se respeta escrupulosamente el entorno estilístico en el que nacieron las obras. Pero todo el mundo sabe que no conviene tomarse a Savall demasiado en serio.)


A la una yo nací. Hespèrion XXI. Jordi Savall (Alia Vox)

miércoles, 6 de septiembre de 2006

Sefarad (4)

Aromas de Sefarad. Trío Sefarad
Las variantes textuales son norma corriente en un repertorio transmitido por vía oral, más aún en el seno de grupos humanos acostumbrados al viaje constante e inesperado, a la peregrinación y el exilio. Más llama la atención el estilo que aquí utiliza el Trío Sefarad, tan distinto del de Accentus Austria que esto podría pasar por una función de fin de curso en cualquier instituto argentino o uruguayo. La técnica de emisión de Nora Ustermann, sus adornos, su vibrato (exagerado sin duda) nos colocan en otro ambiente, menos refinado, más populachero y racial. El acompañamiento a base de violín y guitarra (lástima su decaimiento) nos saca del palacio y de la alcoba y nos deja en medio de la calle, en el gheto, rodeados por perros hambrientos que bailan al son de la melodía quebrada y por prisioneros marcados a fuego que muerden a las ratas. Pero la memoria conserva el idioma y los sueños de amor...


A la una yo nací. Trío Sefarad. (Lachrimae)

lunes, 4 de septiembre de 2006

Sefarad (3)

Romances Séfarades. Accentus Austria. Thomas Wimmer
Como a menudo ocurre al tratar con la Historia, no hay acuerdo acerca de las cifras: entre 50 y 200 mil judíos, dependiendo de las fuentes, debieron abandonar Castilla y Aragón en 1492. Es posible que la aproximación más acertada se mueva entre los 100 y los 150 mil individuos, en torno al 2% de la población de ambas Coronas, aunque el número de judíos aragoneses era en realidad muy reducido. La mayoría pasó sin duda a Portugal y Navarra, reinos de los que también serían expulsados en breve, un pequeño porcentaje se aventuró al otro lado de los Pirineos y otros se instalaron en el Norte de África o marcharon lejos, a las orillas más orientales del Mediterráneo.

La memoria nos habla de calamidades sin cuento...

Pero he ahí que por todas partes encontraron aflicciones, extensas y sombrías tinieblas, graves tribulaciones, rapacidad, quebranto, hambre y peste. Parte de ellos se metieron en el mar, buscando en las olas un sendero, también allí se mostró contraria a ellos la mano del Señor para confundirlos y exterminarlos pues muchos de los desterrados fueron vendidos por siervos y criados en todas las regiones de los pueblos y no pocos se sumergieron en el mar, hundiéndose al fin, como plomo.
Salomón Ibn Verga. La Vara de Judá
En las grandes ciudades del Imperio de la Sublime Puerta (Constantinopla, El Cairo, Salónica) las comunidades sefarditas encontraron la protección de los sultanes otomanos y prosperaron con rapidez, hasta el punto de que cuando la región es visitada por Nicolas de Nicolay en 1552 se encuentra con que

La cantidad de judíos que habitan en las ciudades de Turquía y Grecia, principalmente Constantinopla, es tan grande que es cosa maravillosa e increíble. Ellos se dedican a los cambios de moneda, prestan dinero y trafican con toda clase de mercancías, oro, plata, etc., que gracias a ellos llegan de todas partes, tanto por mar como por tierra. Se puede decir con propiedad que ellos tienen en sus manos todos los grandes tráficos de mercancías que se hacen en Levante. En las tiendas de Constantinopla se pueden encontrar toda clase de mercancías. Los judíos son especialistas en todas las artes, en las manufacturas son excelentes, especialmente los marranos que hace bien poco tiempo abandonaron España y Portugal. Esto ha perjudicado a la cristiandad y ha dado a los turcos muchos beneficios, como invenciones de máquinas de guerra, piezas de artillería, arcabuces, pólvora para los cañones, balas y otras armas.
Les navigations, pérégrinations et voyages faicts en la Turquie par Nicolas de Nicolay (Amberes, 1576-77)

Un juicio parecido es el que ofrece Imanuel Aboab en su Nomología (Amsterdam, 1629):
Muchos destos desterrados passaron a Levante, los cuales fueron acariciados de la casa Othomana, maravillándosse todos los Reyes sucessores della, de que los españoles que hacen professión de prudentes, echassen de sus reinos tal gente. Antes Sultán Bayazit, y Sultán Soleiman, los recibieron muy bien, y les fue gratísima la venida de dichos Hebreos y ansí lo hicieron todos sus sucessores viendo de cuan grande utilidad y beneficio les era la estancia de ellos en sus estados.
Los olfatos más finos y advertidos en la Historia de España no dejarán de detectar en estos comentarios cierto tufillo ideológico y propagandístico, pues, a pesar del énfasis que en muchas ocasiones se pone en destacar la catástrofe económica que supuso para la España de comienzos del Renacimiento la expulsión de los judíos, su impacto debió de ser en realidad muy pequeño, pues ni los judíos formaban la elite burguesa que a menudo se ha dicho ni su influencia social era decisiva. Cierto que el país perdió algunos talentos intelectuales de primer orden y que los conflictos religiosos lejos de atenuarse se agudizaron, creándose una mentalidad en torno a la idea de la pureza de sangre de larga y compleja evolución, pero la economía, contra lo que en muchas ocasiones se ha insistido, no debió de sufrir trastornos de importancia.

Los exiliados conservaron a Sefarad en la memoria. Siguieron hablando su lengua, el judeoespañol, que tuvo obviamente un desarrollo autónomo al del castellano peninsular, y transmitieron sus experiencias de siglos mediante la melodía y la palabra, a través de romances, canciones y coplas que, con el paso de los días y de las leguas, sufrieron permanentes transformaciones y adaptaciones. Aquí, el conjunto Accentus Austria de Thomas Wimmer se acerca a la tradición sefardita del Mediterráneo oriental, haciendo de ella una mezcla entre la realidad musical del medievo europeo (de ahí las fídulas y las flautas, el salterio y el arpa) y el imaginario oriental, que recrean las percusiones turcas. María Luz Álvarez y César Carazo le ponen voz y cualquiera puede prestar su biografía, si no le asusta quedar atrapado por la universalidad de la temática.


A la una yo nací. Accentus Austria. Thomas Wimmer (Arcana)

viernes, 1 de septiembre de 2006

Sefarad (2)

Exilio. Robert Capa (1939)

En el día de hoy, martes primero del mes de mayo del año del nacimiento de Nuestro Salvador, Jesucristo, de mil cuatrocientos noventa y dos, nos es mandado pregonar este Edicto por orden de nuestros Reyes, que dice así:

Don Fernando é doña Isabel, por la gracia de Dios rey é reyna de Castilla, de Leon, de Aragon, de Siçilia, de Granada, de Toledo, de Valençia, de Galicia, de Mallorca, de Seuilla, de Çerdeña, de Córcega, de Murçia, de Jahen, de los Algarves, de Algeçiras, de Gibraltar, de las islas de Canaria, conde é condesa de Barçelona é Señores de Vizcaya, é de Molina, duques de Athenas é de Neopátria, condes de Ruisellon é de Çerdeña, marqueses de Oristan é de Goçiano é a los infantes,
Edicto de expulsión de los judíos (31-03-1492)prelados, duques, marqueses, condes, maestres de las Ordenas, pares, ricos-homes, comendadores, alcaydes de los castilos de los nuestros reynos é señoríos é á los Consejos, corregidores, alcaldes, alguaciles é a las aljamias de los judíos dellas é á todos los judíos é personas singulares porque Nos fuimos informados que hay en nuestros reynos é avia algunos malos cristianos que judaizaban de nuestra Sancta Fée Católica, de lo qual era mucha culpa la comunicaçion de los judíos con los cristianos é otrosi ovimos procurado é dado órden como se fiçiese Inquisiçion en los nuestros reynos é señoríos, la cual como sabeis, ha mas de doçe años que se ha fecho é façe, é por ella se an fallado muchos culpantes, segund es notorio, e segun somos informados de los inquisidores é de muchas personas religiosas, eclesiásticas é seglares; é consta é paresçe ser tanto el daño que á los cristianos se sigue é ha seguido de la participaçion, conversaçion ó comunicaçion, que han tenido é tienen con los judíos, los cuales se preçian que procuran siempre, por cuantas vias é maneras pueden, de subvertir de Nuestra Fée Católica á los fieles instruyéndolos en las creençias é ceremonias de su ley, persuadiéndoles que tengan é guarden quanto pudieren la ley de Moysen; façiéndoles entender que no hay otra ley, nin verdad, sinón aquella: lo cual todo costa por muchos dichos é confesiones, asi de los mismos judíos como de los que fueron engañados é pervertidos por ellos; lo cual ha redundado en gran daño é detrimento é oprobio de nuestra Sancta Fée Católica. Porque cuando algun grave é detestable crímen es cometido por algund colegio ó Universidad, es razón que tal colegio ó Universidad sean disueltos é aniquilados, é los mayores por los menores é los unos por los otros punidos; é que aquellos que pervierten el buen é honesto vivir de las çibdades é villas é por contagio pueden dañar a los otros por el mayor de los crímenes é más peligroso é contagioso, como lo es este:

Por ende Nos en consejo é parecer de algunos perlados é grandes é caballeros de nuestros reynos é de otras personas de çiençia é conçiençia de nuestro Consejo, aviendo avido sobre ello mucha deliberaçion, acordamos de mandar salir á todos los judíos de nuestros reynos, que jamas tornen ni vuelvan á ellos que fasta en fin deste mes de Julio, primero que viene deste presente año, salgan con sus fijos é
Decreto de expulsión de los judíos (31-03-1492) fijas é criados é criadas é familiares judíos, así grandes como pequeños so pena que, si lo non fiçieren é cumplieren asi, é fueren fallados estar en los dichos nuestros reynos é señoríos ó venir á ellos en qualquier manera, incurran en pena de muerte é confiscaçión de todos sus bienes, para la nuestra Cámara é fisco para que durante el dicho tiempo fasta el dicho dia, final del dicho mes de Julio, puedan andar é estar seguros, é puedan vender é trocar é enagenar todos sus bienes muebles é raices, é disponer libremente á su voluntad; é que durante el dicho tiempo non les seya fecho mal nin daño nin desaguisado alguno en sus personas, ni en sus bienes contra justiçia. É assi mismo damos liçençia é facultad á los dichos judíos é judías que puedan sacar fuera de los dichos nuestros reynos é señoríos sus bienes é façiendas por mar é por tierra, en tanto que non seya oro nin plata, nin moneda amonedada, nin las otras cosas vedades por las leyes de nuestros reynos.

Dada en la çibdad de Granada, treynta e uno del mes de Marzo, año del Nasçimiento de Nuestro Salvador Jesucristo de mil quatroçientos é noventa é dos. Yo el Rey. Yo la Reyna, Yo Juan de Coloma, secretario del rey de la Reyna, nuestros señores, la fiçe escribir por su mandado.
La historia nos habla de una corriente europea de intolerancia religiosa a la que España se incorporó incluso tardíamente, pero sobre todo nos habla del surgimiento de estructuras políticas sin precedentes, de la necesidad de controlarlas para asegurar no ya el mantenimiento de la autoridad, sino de los suministros, de la vida. La historia nos habla de las democracias en repliegue y el triunfo generalizado de los regímenes totalitarios, de la depresión económica y el surgimiento de ideologías imbuidas de un fervor místico-revolucionario que prometían no sólo la opulencia sino la salvación. Aunque jamás los absuelva, la historia arrastra a los hombres.

La memoria en cambio son unas lágrimas que impiden ver por última vez el nogal junto a la casa, un camino polvoriento y pedregoso contra el que se destrozan los zapatos más robustos, una senda enfangada donde se hunden los carros y los bueyes, una maleta de cartón casi vacía, el graznido de los cuervos, el hambre, el desamparo, el frío de las cimas nevadas, la incertidumbre. La memoria son unos versos aprendidos en las tardes doradas de la niñez, una melodía mil veces variada, para conservar la ficción de la continuidad de la vida, ese eterno discontinuo. Aunque no pueda salvarlos ni consolarlos, la memoria fija a los hombres al mundo y a la historia.

jueves, 31 de agosto de 2006

Sefarad (1)

Memoria de Sefarad
Por larga que pueda llegar a ser la vida de un hombre, por despierta que sea su mente o poderosa su memoria, el relato de sus recuerdos jamás alcanzará la categoría de la historia. Es sólo una cuestión de perspectiva, de medida. La memoria es siempre sentimental, se queda clavada en un azul intenso, un tacto líquido o una melodía acogedora, es frágil, huidiza y ordena las vidas una por una, pero su alcance es tan reducido y fragmentario que los dioses se burlan de ella; la historia es fría, racional, siempre incompleta pero implacable, su orden abarca las memorias individuales, pero sólo después de haberlas centrifugado, sólo una vez desprendida su materia sobrenatural y hechas cáscara. Por eso la historia ha sido capaz de someter a los dioses.

viernes, 11 de agosto de 2006

Machicotage

Gárgolas de Notre Dame de París
Con frecuencia, los conflictos estéticos tienen raíces profundas, que superan ampliamente las connotaciones artísticas y tienen que ver no ya con la esfera de la ética, sino incluso con la social y la política. El surgimiento del canto gregoriano a finales del siglo VIII puede considerarse un ejemplo palmario de esta realidad. Su aparición se inserta en una amplia operación reformista, política y religiosa, impulsada tanto desde el papado como desde la monarquía franca anterior a Carlomagno, quien asumirá e impulsará el plan de renovación eclesiástica de su padre Pipino el Breve. Si bien el desarrollo de las reformas dista mucho de tener una dirección unitaria y definida, su objeto apunta incontrovertiblemente hacia la centralización y el refuerzo del poder eclesiástico y político de papas y reyes francos, que se apoyan mutuamente. La polémica coronación imperial de Carlomagno puede considerarse en realidad la culminación simbólica de ese proceso.

Los planes reformistas se concretan en un desarrollo vigoroso de la institución monástica, que ejemplifica la acción de Benito de Aniano, apoyada entusiásticamente desde el poder, en especial tras el Concilio de Aquisgrán de 816, una restauración de la dignidad y autoridad episcopal, una nueva concepción del clero (regla de San Crodegango) y una unificación de los usos litúrgicos de acuerdo al modelo romano, lo que incluía no sólo la etiqueta ceremonial o la disposición espacial y el desarrollo de los ritos, sino, sobre todo, el canto. Si bien se consideraba a Gregorio el Grande (papa entre 590 y 604) como el gran compilador y conformador del repertorio de canto eclesiástico en el seno de la iglesia occidental, el impulso definitivo parte de los reformadores carolingios, que se sorprenden del panorama de confusión y falta de homogeneidad que se encuentran en la capital pontificia.

Este esfuerzo por unificar y homogeneizar la liturgia como estrategia para fortalecer el poder central de papas y emperadores arranca en un ambiente de fragmentación altomedieval que había determinado la existencia de liturgias (lo que incluía al canto) claramente diferenciadas. Al menos cinco repertorios pueden enumerarse en el arranque de los tiempos medievales: milanés o ambrosiano, hispánico o mozárabe, galicano, beneventano y romano. La reforma gregoriana, que acaso habría que llamar en propiedad carolingia, aspiraba a conseguir la unidad en primer lugar de los repertorios interpretados en todo occidente y, en segundo, de la forma en que se interpretaban.

La adopción del nuevo rito romano encontró muchas resistencias en toda Europa, especialmente en aquellas zonas en las que los repertorios y los usos locales estaban fuertemente arraigados. Los agentes carolingios y pontificios instaron, a menudo con admoniciones y amenazas, a la adopción de la liturgia y el canto reformados, pero no lo tuvieron en absoluto sencillo, pues las disposiciones papales fueron desafiadas una y otra vez por las jerarquías eclesiásticas locales, celosas de su independencia. El caso español puede servir de ejemplo: el obispo Elipando de Toledo, fallecido en el año 800 y defensor de la liturgia hispánica, había sido declarado hereje en el Concilio de Ratisbona, aunque la liturgia que él defendió fue aprobada en el año 918 por el papa Juan X, lo que alejaba las sospechas de herejía al menos del canto mozárabe. Para entonces, en Cataluña se había formado ya la Marca Hispánica que, como todo el imperio carolingio, adoptó el rito romano. En el siglo XI, los agentes papales continuaron con su labor de zapa de la liturgia local. Hugo Cándido marcha a España con la misión de imponer la reforma, lo que consigue en los monasterios de Leyre (1067) y San Juan de la Peña (1071). En 1074 la presión se intensifica mediante una bula de Gregorio VII, que insta a los reyes Alfonso VI de Castilla y León y a Sancho Ramírez de Aragón a la abolición del rito hispánico. En 1077 tiene lugar una justa (un Juicio de Dios) entre dos caballeros, uno representando al rito romano y otro al hispánico. Ganó el español. Pero las presiones hacen avanzar los criterios de los reformadores: en 1079 el monasterio de Sahagún adopta la regla cluniacense y el rito romano; en 1080, en el Concilio de Burgos, todos los obispos del reino castellano-leonés adoptan el rito romano; en 1086, tras la conquista de Toledo, el obispo don Bernardo impone el rito romano en la Catedral, aunque se permite la existencia de parroquias que mantuviesen el mozárabe. La historia es similar en el resto de países con tradiciones locales, que subsisten incluso más allá de las disposiciones que imponían oficialmente los presupuestos de la reforma carolingia, como demuestra el hecho de que periódicamente se dictasen admoniciones para forzar al abandono de las prácticas autóctonas.

Manuscrito de canto gregoriano realizado en Venecia en el siglo XVPor lo que respecta al canto, Rabano Mauro había escrito ya en 819 su De clericorum institutione en el que declaraba que la voz del salmista no debía ser rugosa, ni ronca, ni disonante, sino muy melodiosa (canora), agradable, clara (liquida) y elevada. El salmista debía evitar todo aquello que pudiera recordar las prácticas del teatro y las gesticulaciones de titiriteros e histriones, pues su misión consistía en expresar por medio de su canto toda la simplicidad cristiana. El comentario de Mauro es significativo de la disposición de los reformadores, porque ese horizonte interpretativo que se adivina tras sus exigencias a los cantores se oponía frontalmente a las prácticas de los diferentes ritos locales (incluido el canto viejo romano), en las que se buscaba la conmoción del creyente mediante técnicas de ornamentación de notable exuberancia, las disonancias se trataban con absoluta libertad y los solistas imponían la personalidad de su timbre y de su emisión al empaste del conjunto. Estas técnicas subsistieron subrepticiamente en muchas zonas hasta el siglo XIX, cuando la reforma de Solesmes, el intento definitivo de las altas jerarquías católicas por controlar a las iglesias locales, por fin logró lo que se pensó su extinción en todo Occidente. Todavía en 1741 el abad Lebeuf escribía lo siguiente en su Traité Historique sur le Chant Eclésiastique:

No hay casi nadie entre quienes conocen mínimamente el canto gregoriano, ni entre ciertos miembros del laicado que vienen de provincias a la ciudad de París, que al oír cantar los responsos o graduales no perciba, cuando se llega al versículo de estos cantos, un giro de la composición que le parece bastante extraordinario. Este giro en particular tiene el desafortunado problema de resultar desagradable a la mayoría de los que abren a él sus oídos por primera vez: simplemente porque no están acostumbrados y porque las frecuentes bajadas a la tercera no proporcionan la misma cantidad de placer que la composición normal de los libros romanos. Esta afirmación no data de nuestros días: procede de tiempos inmemoriales y de la introducción en estos versículos de las adiciones y composiciones de notas que se denominan machicotage, nombre tomado de los clérigos machicots que en otros tiempos las interpretaban con mayor frecuencia tras los niños del coro.
El interés de este texto radica fundamentalmente en dos aspectos: primero, la constatación de que en el siglo XVIII la interpretación del canto llano con florituras ajenas al ritual romano que se sabe provenían de antiguo era una realidad muy extendida, al menos en París; segundo, la censura de los tratadistas a este tipo de prácticas. Casi un siglo después, Joseph Louis d’Ortigue todavía se siente obligado a escribir en su Dictionaire de plain-chant (1853):

Los franceses, y entre ellos principalmente los parisinos, nunca han perdido una ocasión de mutilar las melodías gregorianas y de degradarlas con fantasías bárbaras. El machicotage es una prueba de ello.
Pero en qué consistía exactamente el machicotage. Aparte de esas caídas de tercera en las cadencias a las que se refería Lebeuf, las explicaciones no son suficientemente claras, aunque puede entresacarse algo de las innumerables condenas a su práctica, que dirigen los dardos a la oscuridad de los textos, la falta de distinción entre temas principales y secundarios y en definitiva a una forma de ornamentar las melodías originales que causaban en el oyente una fascinación encantatoria que lo alejaban de la reflexión contemplativa y la piedad para la que supuestamente estaban destinados los cantos sacros. Significa eso que el machicotage era básicamente una técnica de ornamentación que, heredada de las prácticas medievales, siguió utilizándose en la interpretación del canto llano hasta el siglo XIX, al menos en París.

Solesmes, al servicio de la ortodoxia romana, trató de acabar con los restos que hubiesen podido quedar de aquellas prácticas, que eran ya vistas de forma general como verdaderos anacronismos. La recuperación del canto gregoriano impulsada desde esta abadía benedictina en la segunda mitad del sigo XIX impuso unas maneras interpretativas que, justificándose en la supuesta restauración histórica de las prácticas de la Iglesia primitiva, se asentaba realmente en una ideología al servicio de la Iglesia del momento. Toda individualidad debía de ser abolida, por lo que el canto se convertía en símbolo de la sumisión del individuo a la masa anónima, como exigía la autoridad jerárquica de la Iglesia Católica. Toda pretensión de adornar las melodías originales debía de ser abandonada por bárbara y por manipular lo que se trataba de imponer como la pureza original de la música sacra, única capaz de mover a la oración y la piedad; el ornamento era una práctica de la música profana y teatral que debía de expulsarse de los templos. De estos planteamientos nace una forma de interpretar el canto llano que, promovida por coros de monjes benedictinos en todo el mundo, se impuso hasta alcanzar incluso éxitos de venta discográficos aparentemente sólo reservados para el pop. Y es que el canto gregoriano de Solesmes o de Silos se convertía por este camino en una sucesión de melopeas sentimentales y dulzonas, relajantes, blandas, sin aristas y monótonas que se adaptaba de manera notable al espíritu new age tan extendido a (desde) finales del siglo XX, cuando un disco recopilatorio de los monjes de Silos se convirtió en sorprendente hit parade mundial durante meses.

Para entonces, investigadores ajenos a los postulados ideológicos de la Iglesia romana habían desarrollado ya otro tipo de prácticas interpretativas que hacían uso sin complejos de la ornamentación, fomentaban el contraste entre solistas y grupo y no hacían ascos a los choques disonantes, con esas mismas caídas de terceras en las cadencias que Lebeuf relacionaba en el siglo XVIII con el machicotage parisino. Fueron Marcel Pérès y su Ensemble Organum los que exploraron esta nueva vía de interpretación del canto llano con notable éxito. Sus interpretaciones, que empezaron a tildarse de orientalistas, resultaban a los oídos acostumbrados a los dulces monacales sorprendentes, audaces, atrevidas, agresivas, llenas de saltos inesperados, melismas profusamente adornados y un concepto mucho más teatral y expresivo del canto sacro.

Caput. Graindelavoix (Bjorn Schmelzer)Marcel Pérès no tuvo seguidores de especial trascendencia durante décadas, pero hace unos meses el sello Glossa publicó este disco de un nuevo conjunto belga y al escucharlo la primera imagen que uno experimenta es la de las grabaciones del Organum, que no han dejado jamás de aparecer desde los años 80. Graindelavoix, ese es el bizarro nombre del grupo. Su director, Bjorn Schmelzer, interpreta, aquí junto a otros ocho cantantes masculinos (divididos en dos grupos: cinco machicoti y cuatro tenoristae), la Misa Caput de Johannes Ockeghem, a la que añade el rito gregoriano del Mandatum (que en la liturgia corresponde al lavado de pies de los apóstoles), relación que defiende con criterios un poco traídos por los pelos. La misa está además transportada una cuarta baja, de modo que la voz más aguda es accesible a un tenorino, mientras que la más grave es asumida por un bajo profundo. La audacia de Schmelzer consiste en emplear las técnicas ornamentales del machicotage no sólo en la interpretación del canto llano, sino también en la polifonía, nada menos que en la obra de uno de los puntales de la escuela flamenca del siglo XV. Pérès se atreve a ofrecer interpretaciones de la Misa de Nôtre-Dame de Machaut con sus criterios orientalistas, pero que yo sepa jamás había llevado aquellas prácticas a una obra del pleno Renacimiento flamenco. La polifonía suena en esta interpretación de manera desde luego muy especial. Como suele hacer el Organum, una foto publicada en el folleto interior de este disco nos presenta a los miembros de Graindelavoix reunidos en torno a un solo atril, ante una gran partitura, lo cual determina una mezcla de voces en la que los perfiles y las referencias se pierden. No hay que buscar aquí la claridad y transparencia apolínea de las voces que pueden seguirse en las mejores interpretaciones clásicas de esta música. Es la fuerza de la expresión, la búsqueda de los matices retóricos textuales, la conmoción del oyente antes que su aplacamiento lo que se pretende conseguir con esta interpretación. En cualquier caso, para ilustrar lo que he venido comentando hasta aquí he pensado que sería más interesante ofrecer una pieza en canto llano, y he escogido este intensísimo Venit ad Petrum, que creo recoge a la perfección el espíritu de los machicots. Graindelavoix nos empuja a abandonar la escucha pasiva y relajante a la que tan frecuentemente nos invita el sonido comercial que cotidianamente nos envuelve. A abrir los oídos, que buena falta nos hace.


Venit ad Petrum. Graindelavoix. Bjorn Schmelzer (Glossa)

viernes, 28 de julio de 2006

Propaganda

Con respecto al proceso negociador abierto entre ETA y el Gobierno español, uno nunca sabe si lo peor son las declaraciones de las autoridades responsables o las de sus propagandistas, habitualmente infames aduladores en busca de una carantoña y un terrón de azúcar. Ayer, el diario El País publicaba la siguiente información, firmada desde Bilbao por un tal A. G.:

LA GUARDIA CIVIL INVESTIGA UNA CARTA DE EXTORSIÓN DE ETA

El director general de la Guardia Civil, Joan Mesquida, fue ayer el primer responsable de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado que reconoció la existencia de al menos una carta de extorsión de ETA, cuya autenticidad y procedencia está siendo investigada. La nueva oleada de misivas, la tercera desde que el 22 de marzo pasado la organización terrorista anunció el alto el fuego permanente, fue denunciada la semana pasada por el presidente de la confederación de empresarios de Navarra, José Manuel Ayesa.
Respecto a esas cartas de chantaje económico, el director de la Guardia Civil señaló, según Europa Press, en un acto en Logroño que "parece que ha aparecido una". Además, informó de que se "está verificando su existencia y procedencia. Parece que está redactada en términos diferentes" a los usados en estos casos, precisó en alusión a que las nuevas cartas del denominado impuesto revolucionario no incluyen amenazas y están redactadas en un tono más acorde con la situación de parón terrorista.
La información sigue con una serie de referencias y datos rutinarios. Conviene fijarse ahora en el segundo párrafo, en concreto en el uso de las comillas y de las fuentes que hace el redactor de la noticia. Debe entenderse que A. G. recoge de la agencia Europa Press las palabras textuales del director de la Guardia Civil, quien afirma que la carta que "parece que ha aparecido" (obsérvese el verbo escogido por el máximo responsable de la benemérita, "aparecer", como la Virgen en Lourdes o el gato de la vecina en nuestro jardín) y que "parece" (no está muy informado el señor director desde luego) estar redactada en "términos diferentes". Podría ser que el resto de la frase hasta completar el párrafo fuera también parte de la declaración del Director de la Guardia Civil, pero yo tiendo a pensar que ha salido de la propia cosecha del informante. ¿Y por qué lo creo así? Básicamente por dos razones. Primero, porque prescinde de las comillas. Pudiera ser que el redactor glosase las palabras del señor Mesquida, sin citarlas directamente, por lo que el procedimiento usado sería periodísticamente correcto, pero no es esa la impresión que causa el empleo de la fórmula "en alusión a", que nos indica que el redactor está llamando la atención al lector sobre algo conocido y de carácter relevante para entender las palabras entrecomilladas en su adecuado contexto. En ese caso, estaríamos ante la más vil adulación del periodista al servicio del Poder. En el caso de que no sea así, y se trate de una simple torpeza de redacción, es decir, en el caso de que efectivamente el Director de la Guardia Civil hubiera venido a decir, de uno u otro modo, que las cartas (de pronto, son más de una, lo que abona la tesis de que el colofón es producto de la imaginación del periodista) que "han aparecido" no incluyen amenazas y "están redactadas en un tono más acorde con la situación de parón terrorista", se trataría de una infamante forma de propaganda de una Administración que, habiéndose saltado ya todos los controles que ella mismo fijó para las negociaciones, ha convertido el proceso en un fin y no en un medio para conseguir el fin del terrorismo. Porque esa carta aparecida de pronto sin saber nadie cómo ni por qué, es conocida; fue hecha pública hace unas semanas, y dice exactamente así:

En Euskal Herria, junio de 2006
Un saludo:
ETA, la organización socialista revolucionaria vasca para la liberación nacional, quiere invitarle a que dé pasos para el futuro de nuestro pueblo.
En Euskal Herria nos encontramos en un momento de cambios políticos, poco a poco los ciudadanos vascos nos estamos labrando una nueva situación, el ciclo de la división de Euskal Herria y de la negación está agotado, el fracaso de quienes sostenían ese marco ha quedado al descubierto y lo saben. Pero queremos decir alto que si no hubiésemos hecho todos estos años una defensa en todos los ámbitos de la identidad de nuestro pueblo, que si no hubiéramos defendido nuestros derechos con todos los instrumentos que hemos tenido y tenemos, Euskal Herria habría muerto bajo el dominio de los Estados. Por haber hecho frente a la opresión del enemigo tenemos, aquí y ahora, la posibilidad de ser un pueblo libre.
Pero todavía hay cosas que hacer. Nuestro pueblo es dueño de un injusto reparto de bienes y de unas escasas condiciones de trabajo y para quienes impulsamos el cambio de esta sociedad es imprescindible trabajar en ello.
La lucha que hacemos a favor de Euskal Herria ha generado necesidades de todo tipo y hemos funcionado con la enorme ayuda de los ciudadanos en la labor de superar el dominio de España y Francia. ETA tendrá en cuenta a quien dé su pequeña aportación a favor de nuestro pueblo y siempre proclamará ese agradecimiento.
Por lo tanto, sin olvidar ni infravalorar en absoluto el trabajo que hace afavor de Euskal Herria- y teniendo en cuenta su poder económico, le venimos a pedir una ayuda en relación a su capacidad de - euros. Le garantizamos que lo emplearemos en la liberación y en la construcción de Euskal Herria y, asimismo, quisiéramos que lo entendiese como una ayuda monetaria de compromiso.
Entendiendo que tiene los caminos y las posibilidades de ponerse en contacto con la organización, queremos hacerle saber que tiene nuestras puertas abiertas para tratar tanto este asunto como cualquier otro relacionado con la lucha de liberación de Euskal Herria.
No hace falta decir que estas relaciones entre ambos piden total discreción. Además, por razones de seguridad, le pediríamos que materializara la aportación monetaria en billetes de 20, 50 y 100 euros.
Sin más, reciba nuestro saludo más afectuoso y le agradecemos la aportación que va a hacer por adelantado.
VIVA EUSKAL HERRIA LIBRE!
VIVA EUSKAL HERRIA SOCIALISTA!E.T.A.
Esto es lo que A. G. desde Bilbao o el Director de la Guardia Civil desde Logroño no consideran amenazante. Y esto me ha hecho recordar a Vito Corleone mandando al abogado Tom Hagen a California, a resolver educadamente el problema de Johnny Fontana con un productor de Hollywood. Y la cena cordial entre los dos hombres, antes de que Hagen se despida haciéndole saber al productor que aquella negativa no gustaría a su cliente y pidiéndole que alguien lo acompañe al aeropuerto. Pero no hay por qué preocuparse. El día que un empresario amanezca con una cabeza de caballo entre las sábanas, los propagandistas encontrarán la forma de retorcer el lenguaje para hacerlo pasar por un hecho insignificante, una simple aparición sobrenatural en el contexto de las dificultades ya anunciadas (y por tanto publicitariamente amortizadas) por el Presidente del Gobierno.

martes, 11 de julio de 2006

Ruiseñor

Dan Laurin toca música de Jacob van EyckJacob van Eyck era un artesano como sólo sabían serlo los verdaderos artistas holandeses del siglo XVII. Nacido en Heusden, localidad cercana a Hertogenbossch, a finales de la década de los años 80 del siglo XVI y en el seno de una familia de la baja nobleza, era ciego, limitación física que encaminó su vida hacia el mundo de los sonidos. Carillonista célebre y concienzudo estudioso de los fenómenos acústicos, en 1625 se instaló en Utrecht como carillonista de la Domkerk y tres años después era ya director y supervisor de las campanas de todas las parroquias de la ciudad. Descubrió que la pureza del sonido de las campanas dependía de su forma y se convirtió en colaborador de los famosos constructores François y Peter Hemony, atrayendo sobre su figura la atención de intelectuales ilustres de su tiempo, como Isaac Beeckman, René Descartes o Constantijn Huygens.

Sin embargo, si el nombre de van Eyck ha sobrevivido hasta nuestros días ha sido gracias a la publicación de su Der Fluyten Lust-hof (El Jardín del Edén de la flauta), dos libros editados por Paulus Matthijsz en Amsterdam entre 1644 y 1655, un par de años antes del fallecimiento en Utrecht de su autor, que incluían unas 170 piezas para una y dos flautas dulces, instrumento del que van Eyck era un auténtico virtuoso. La colección, la más amplia dedicada jamás a un instrumento de viento a solo, es una sucesión de variaciones sobre piezas populares de diversas zonas de Europa o de compositores conocidos, como Dowland o Caccini. Aislado en los Países Bajos en una época en la que la guerra arrasaba el centro de Europa, imposibilitado para la lectura directa de partituras, van Eyck escribe una música de un aire indudablemente arcaico, que no recoge las novedades del barroco de su tiempo, sino que se centra en los procedimientos de glosa típicos del Renacimiento. Aunque la variedad de la temática que incluye este auténtico Jardín de las delicias musical es amplísima, van Eyck se recrea especialmente en el carácter arcádico, pastoril del instrumento, llegando a competir en virtuosismo con los mismísimos ruiseñores, como aquí nos muestra con soberbia maestría el insigne flautista sueco Dan Laurin.


Engels Nachtegaeltje de Der Fluyen Lust-hof de Jacob van Eyck. Dan Laurin, flauta. BIS.

viernes, 7 de julio de 2006

Juntos

JuntosEl 8 de febrero de 2003 un pistolero de ETA asesinaba de tres tiros en la cabeza a Joseba Pagazaurtundúa mientras desayunaba en un bar cercano a su domicilio de la ciudad guipuzcoana de Andoain, en donde trabajaba como jefe de la policía local. Joseba era también militante del Partido Socialista de Euskadi y un destacado miembro de la Plataforma ¡Basta ya!, lo que le había causado numerosas incomodidades en forma de chantajes y amenazas recibidos desde su regreso a Andoain en 1999 desde la localidad alavesa de Laguardia, adonde se habia exiliado en comisión de servicios. Su situación personal era tan grave que el 14 de septiembre de 2001, unos días después de que le incendiaran el coche, mandó una carta al Consejero de Interior del Gobierno vasco donde le detallaba las razones de la inseguridad cotidiana de su existencia, incluido un ataque con cócteles molotov a su vivienda. "Las anteriormente citadas breves notas no son más que una somera semblanza de la situación que vivo. Puede usted hacerse cargo de que no es nada sencilla la supervivencia de este ciudadano vasco", escribía Joseba. En la primavera de 2002, en otro borrador de una carta que acaso nunca envió, volvía a escribir: "Señor Balza: Soy Joseba Pagazaurtundúa Ruiz, ex agente 00201 de la Ertzaintza. Cada día veo más cerca mi fin a manos de ETA". No pasó ni un año hasta que se produjera su anunciado asesinato.

En aquel momento, Pachi López, secretario general del PSE, afirmaba:

No hay soluciones ni planes con los que contener ni acallar a la Bestia. Hay, tiene que haber, decisión política y coraje cívico para enfrentarnos a ella hasta hacerla desaparecer. No basta con hacer llamamientos para que desaparezca por la gracia divina, ya sólo nos sirve quien detiene terroristas, quien evita que tengan cobertura política y respaldo social. Pido a los partidos coraje para impedir que alcaldes que no condenan el asesinato de su vecino sigan gobernando nuestros ayuntamientos, porque hay que negarles la legitimidad para intervenir en los asuntos públicos. No pueden depender la educación de los niños, ni las ayudas sociales, ni siquiera el urbanismo de quien, por cobardía, no rechaza la violencia, o de quien, por convencimiento enloquecido, lo aplaude. Nunca más un alcalde de Batasuna para justificar un asesinato.

También por aquellos días, Ramón Jáuregui, destacado miembro del PSE y diputado socialista por Álava, escribió un revelador artículo en el Diario Vasco en el que, entre otras cosas, afirmaba:

Escuché ayer una peregrina interpretación de su asesinato. En Radio Euskadi decían que era un atentado contra el plan Ibarretxe. Una dirigente nacionalista dijo que era un atentado contra el pueblo vasco. Pero no dijeron que Joseba estaba en contra del plan Ibarretxe y que también le mataron por eso. No dijeron que matan sólo a una parte del pueblo vasco, precisamente a la que se opone a las mismas aspiraciones de esa dirigente nacionalista.

¡Por favor, no manipuléis su muerte! No tenéis derecho quienes sois incapaces de comprender que quienes nos matan lo hacen por vuestros mismos ideales. No queremos vuestras condolencias, que sabemos sinceras, si a vuestro rechazo de los medios, unís vuestra coincidencia en sus fines. Ya no valen vuestras condenas si van acompañadas de "apoyo moral" a Batasuna y de apoyo real a su alcalde en Andoain.

Dice Ibarretxe que su plan para la convivencia es también un plan para la paz. En nombre de Joseba os pedimos que no nos sigáis salvando. No lo hagáis con esa paz. Que ni es paz, ni es justicia. Porque nos siguen matando mientras os empeñáis en tenderles la mano y pagar el precio que acompaña a su violencia. En nombre de tantas víctimas y en el de Joseba, la última, os pedimos que no les deis la razón. Y tu plan, lehendakari, se la da. Acepta su explicación histórica del conflicto y plantea la misma solución, desde la unidad nacionalista, proponiendo a los no nacionalistas que aceptemos ese destino para que no nos maten. Luego, sí, ya lo sabemos, ETA dice no y sigue matando porque no quieren permitir que gestionéis su historia. Pero nos matan a nosotros, a los que rechazan vuestro plan. A los que reclaman libertad, a los que recuerdan a las víctimas, a los que reivindican la pluralidad vasca. A los autonomistas, a los constitucionalistas. A todos los que representan la infinita superioridad moral de una causa justa cruelmente reprimida por el fascismo vasco, por un nacionalismo etnicista brutal.

En nombre de Joseba Pagazaurtundúa, de Fernando Buesa y tantos otros, ¡por favor, no nos apliquéis esa convivencia! ¡No nos salvéis con ese plan!
[Las negritas son mías]
Ayer se consumó la traición largamente anunciada, casi tan largamente como el asesinato de Joseba. Pachi se tragó su coraje cívico y Ramón no ha abierto la boca, al menos hasta el momento presente (17 horas de 7 de julio de 2006), para desautorizar en su nombre la villanía cometida. Ayer el PSE, con el respaldo del gobierno de España, asesinó a Joseba Pagazaurtundúa y a todos las víctimas mortales de ETA por segunda vez. Lo hizo al dar cobertura política y respaldo social (¡esos contra los que clamaba Pachi hace tres años!) a un grupo político ilegalizado en sentencia firme del Tribunal Supremo por considerarlo parte sustancial del entramado de ETA, es decir, un grupo formado por los compañeros de aquellos que asesinaron a Joseba y a otros militantes socialistas y a otros varios cientos de ciudadanos españoles más. Lo hizo al renunciar incluso a la condición que el propio Presidente del Gobierno había marcado como inexcusable para que pudiera materializarse ese encuentro público: que Batasuna condenara la violencia y se refundara aceptando los límites marcados por la ley y que cumple el resto de fuerzas políticas legales. Ayer, el PSE y el Gobierno de España les regalaron a los terroristas la foto que andaban buscando desde hace décadas, esa foto por la que han asesinado a más de 800 personas: el reconocimiento de que su existencia tiene un fundamento político razonable, que su razón de ser estriba en una realidad conflictiva en la que ellos han actuado como un agente más, y que tienen previsto seguir haciéndolo. Ahora tocar recoger las nueces de la sacudida. Y mañana ya se verá.

En el envilecido clima de la vida pública española, uno ya no sabe a qué hecho otorgar mayor gravedad, pues se encadenan de tal forma en la ignominia, la desfachatez y la infamia que se corre el riesgo de acabar disparando hasta contra las golondrinas que se cruzan por el aire, pero todo lo que ha rodeado a esta burla al Estado de Derecho, a esta afrenta a las víctimas de ETA, resulta especialmente siniestro. Empezando por el incalificable auto del juez Garzón, que emplea para autorizar la reunión argumentos que habrían hecho enrojecer a un alumno de 3º de BUP (no sé los de la LOGSE, la verdad). Resulta sorprendente que el señor juez tenga en cuenta el supuesto contenido de la reunión (iban a mirarlos a los ojos para decirles que se legalizaran, afirmaron los socialistas, y no se les cayó la cara de vergüenza), como si Batasuna hubiera sido suspendida de sus actividades por las ideas políticas de sus dirigentes y no por su integración en un entramado terrorista, como el propio Garzón dispuso en su momento. Más sorprendente es aún el segundo argumento: que la reunión había sido convocada por el PSE y no por Batasuna, lo que me lleva a deducir que lo ideal para la negociación con ETA será que el Presidente del Gobierno convoque a sus dirigentes a una cena de gala en la Moncloa, con lo cual ETA podrá ya actuar y parlamentar como una agrupación legal, exactamente igual que lo haría una asociación de jubilados. Los argumentos empleados por los voceros oficiales y oficiosos del Gobierno (cuando no por los mismos dirigentes del PSOE) no merecerían ni ser comentados: que los miembros de Batasuna no tienen en cuanto tales sus derechos políticos suspendidos, como si hubiesen acudido a la reunión a título individual, no sabemos si a jugar al tute o a hacer la porra para la final del domingo; o, estupidez supina que debería inhabilitar a cualquier político para el ejercicio del poder, que Batasuna, como es ilegal, no existe, según lo cual se me hace por completo incomprensible la apertura oficial de negociaciones con ETA, grupo obviamente ilegal, luego inexistente.

Se me revolvieron las tripas (otra vez, sí) cuando en una de las fotos publicadas ayer vi una media sonrisa en la cara de López, y a su lado, la imagen de Pilar Ruiz Albisu, la madre de Joseba Pagazaurtundúa, en la calle, con el rostro desencajado y sufriendo la que habrá sido seguramente la humillación más dolorosa de su vida, la de sentirse abandonada por la justicia y los representantes oficiales de un Estado en cuya defensa dejó la vida su hijo. Hace más de un año, cuando se cumplía el segundo aniversario de la muerte de Joseba, Pilar envió a Pachi López una carta demoledora y visionaria que terminaba de esta forma:
Fui una refugiada de guerra miserablemente pobre, crecí como la hija de un rojo represaliado, no pude votar hasta los cuarenta y cuatro años. Y después vino el calvario de nueve años de ver sufrir a mi hijo, que veía llegar su propio asesinato. Se jugó la vida por defender la libertad, no por lo que parece que viene de vuestra mano, eso que pomposamente se anuncia como un proceso de Paz. Porque, Patxi, ahora veo que, efectivamente, has puesto en un lado de la balanza la vida y la dignidad, y en el otro el poder y el interés del partido, y que te has reunido con EHAK. Ya no me quedan dudas de que cerrarás más veces los ojos y dirás y harás muchas más cosas que me helarán la sangre, llamando a las cosas por los nombres que no son. A tus pasos los llamarán valientes. ¡Qué solos se han quedado nuestros muertos!, Patxi. ¡Qué solos estamos los que no hemos cerrado los ojos!
Ayer, Pilar Ruiz, perdido todo menos la dignidad, les gritaba a Pachi y sus secuaces desde la calle: “¡Traidores, sinvergüenzas!”. Hoy, algunos de los que han preferido cerrar los ojos, la justifican de forma condescendiente por aquello del dolor de una madre. No se atreven a decirle que está manipulada por el PP. Mirando a las víctimas a los ojos, una a una, no se atreven. Eso lo dejan para cuando se agrupan de cien mil en cien mil. El dolor de una madre, nublada la razón. Miserables. Es que tiene razón.