lunes, 15 de enero de 2007

La banalidad del Poder

P. En septiembre de 2004 pronunció usted una frase, en una sombra que le hizo Juan José Millás para EL PAÍS Semanal pocos meses después de llegar a la Presidencia: "Yo cada noche le digo a mi esposa: 'no te puedes imaginar la cantidad de cientos de miles de españoles que podrían gobernar". ¿Sigue pensando lo mismo después de todas las experiencias, especialmente las malas, que ha tenido al frente del Gobierno?
R. Absolutamente. Sí, absolutamente. Hay una formulación muy típica de ese mundo cultural que es el sueño americano: cualquiera puede llegar a presidente del Gobierno. Mi concepción es otra. Es una concepción democrática. Es decir, es el derecho. El derecho que cualquier ciudadano de este país tiene a poder ser presidente de Gobierno.
P. Yo no entendí aquella frase desde el punto de vista del derecho, sino de la capacidad.
R. (Silencio)
P. Quizá lo entendí mal.
R. No, no. Es que la capacidad para votar y ser votado...
P.... la dificultad de gobernar...
R. ... la capacidad para votar y ser votado en democracia es universal.
P. Ya, pero quiero decir...
R. No, no, no es un tema menor, esta polémica que hemos tenido. No es un tema menor. Es que una buena concepción de la democracia debe representar que uno se cree que cualquier ciudadano, si la ley lo permite, puede ser elector, por supuesto, y elegible. Esto es muy importante en democracia. Y lo único que hay que tener es una gran vocación política, eso por supuesto. Y una familia que te ayude. Hay gente que me dice: "Lo que hay que aguantar" y tal. Y digo, por favor, es una altísima responsabilidad y por tanto un gran orgullo.

Este fragmento de la entrevista de Zapatero en El País. Casi me da pudor comentarlo. José Luis le dice una noche a Sonsoles: "No te puedes imaginar la cantidad de cientos de miles de españoles que podrían gobernar". Y al entrevistador le analiza la reflexión en estos términos: "Es el derecho, el derecho que cualquier ciudadano de este país tiene a poder ser presidente de Gobierno". Esta es la concepción que Zapatero tiene de la democracia en el ámbito privado, podría decir un malintencionado: el "derecho" alcanza sólo a unos cientos de miles. El director de El País trata de ayudarlo, como en toda la entrevista, pero nada, don erre que erre no entiende el sentido de las palabras que él mismo pronuncia. Por eso, yo no creo que sea un problema de falta de convicción democrática del presidente. Es un problema, puro y duro, de incapacidad con el lenguaje, es decir, de incapacidad para el gobierno. Y me asombra que haya millones de mis compatriotas que sigan sin darse cuenta de algo que refulge así, tan cristalino como en este simple párrafo, algo que resulta tan absolutamente imposible de esconder que no necesita más comentario que su pública exposición.

5 comentarios:

Ignacio dijo...

Circula por ahí la crónica de una supuesta cena en un chalet donde los prebostes de PRISA trataron de la posibilidad de sustituir a ZP.

El primer punto que se sacó a votación fue: ¿es tonto ZP? El resultado, 15 votos a favor y una abstención.

Portorosa dijo...

La verdad es que el fragmento es penoso, Zapatero no entiende nada.

¡Pero...! (hay un pero, claro, si no no escribiría)

Yo estoy convencido de que hay cientos de miles de españoles más capacitados intelectualmenet que Z. para gobernar, sí; pero:

1. Lo creo con respecto a prácticamente cualquier político.

2. ¿Sabéis qué vemos algunos en ZP que, obviamente, no veis sus detractores?:
Mi escasa valoración (en términos relativos, y con respecto al puesto que ocupa) intelectual de Z. no impide que, harto de políticos inteligentes y "listos", y muy políticos, y hábiles con el lenguaje, y que se las saben todas, y que no dan puntada sin hilo, y que no son como él, pero que adolecen de todos los defectos que toda mi vida he oído achacar a la clase política, no impide, digo, que a mí Zapatero me dé la sensación, simplemente, de ser buen tío, de ser buena persona, y de tener buena intención. ¿Y qué?, dirás tú, ¡pues que gobierne una monjita! Pues no, eso sería exagerado; ZP es político, y animal político, pero, dentro de eso, para mí (y creo que para varios cientos de miles, o millones), gran parte de esos supuestos defectos suyos (tipo Bamby y esas cosas) lo distinguen para bien de los demás, lo hacen digno de mi confianza, fíjate, me hacen pensar que puede verdaderamente mejorar las cosas, que al menos quiere, que se lo cree. Y prefiero un ingenuo torpe bueno que más de lo mismo; y la experiencia, en lo que a políticos se refiere, no me ofrece razones para no preferirlo.

Y he aquí la razón, junto con la innegable de evitar que gane el PP, por la que el PSOE probablemente ganará las próximas elecciones generales... :-D

Er Opi dijo...

Con perdón por el off-topic, pero es que es muy bueno el enlace ese de "Mediateletipos". Thanks.

Abrazos,

Er Bonino.

Hemicéfalo.... dijo...

Muchos no se dan cuenta de que la imagen pública de los políticos, en particular, los más elevados en el escalafón es puro marketing. ZP se muestra así pk es el personaje que representa, por detrás, no se sabe gran cosa de cómo será. El caso es que en lo que lleva de gobierno ha sabido conciliar a gran parte de la jauría, creo que es un tio inteligente, ningún imbécil llegaría a su lugar. Más aún en un partido como el PSOE donde militán los sectores intelectuales, casi en su totalidad, de este país.
Respecto al papel que juega en público está bien estudiado. No pasará a la historia como un político carismático pero si como un "buenazo", ese es su papel.
Entiendo que a la derecha le va el discurso chusco y agresivo, por eso tienen a sus políticos jugando ese papel. En definitiva, la mentalidad del votante de izquierdas y del de derechas es inconmensurable. ZP juega el papel que debe jugar respecto a su electorado potencial, no creo que aspire a girar el voto de los hinchas de Acebes.

Ignacio dijo...

Eso de que en el PSOE militan los sectores intelectualescasi en su totalidad... es un chiste, ¿no?