jueves, 31 de agosto de 2006

Sefarad (1)

Memoria de Sefarad
Por larga que pueda llegar a ser la vida de un hombre, por despierta que sea su mente o poderosa su memoria, el relato de sus recuerdos jamás alcanzará la categoría de la historia. Es sólo una cuestión de perspectiva, de medida. La memoria es siempre sentimental, se queda clavada en un azul intenso, un tacto líquido o una melodía acogedora, es frágil, huidiza y ordena las vidas una por una, pero su alcance es tan reducido y fragmentario que los dioses se burlan de ella; la historia es fría, racional, siempre incompleta pero implacable, su orden abarca las memorias individuales, pero sólo después de haberlas centrifugado, sólo una vez desprendida su materia sobrenatural y hechas cáscara. Por eso la historia ha sido capaz de someter a los dioses.

2 comentarios:

Ia dijo...

Mi querido don Pab... ésto que ha escrito, tan bonito y prometedor.... no irá Ud. a convertirlo -como un malpensado podría intuir- en OTRO MANIFIESTO político ¿verdad?????????????

(Siempre abro su blog con la esperanza de leer estas maravillas, de encontrar en esa forma suya de escribir y expresar, la enseñanza o el asombro del razonamiento perfecto, equilibrio perfecto entre lirismo y austeridad.

Así que hoy, leyendo sobre memoria e historia..... me quedo con el azul, que reverbera en los huecos de mis recuerdos, como haciendo dibujos..... y cruzo los dedos apretando mucho los párpados mientras musito el mantra de "ojalá que siga, ojalá que siga, ojalá qu..."

;-))

Paolo dijo...

Podría ser...

(Me iré a deshojar una margarita mientras lo pienso)