viernes, 18 de noviembre de 2005

Quijote

Los esfuerzos condenados al fracaso provocan una pesada y triste melancolía, pero también hay melancolías dulces y acariciantes, como ver en los ojos de tu hija de cuatro años los molinos convertidos en gigantes y escuchar de su boca las locas aventuras del hidalgo de La Mancha, mientras te señala con el dedo la enjuta figura que sobre el papel ella se ha encargado de colorear. Igual que tú con su edad, piensas, y esa nostalgia no te abruma, porque, pese a todas las sacudidas, las amarguras y las decepciones que te han ido dejado los años, la continuidad de la vida abarca también el paisaje de las emociones que te hicieron ser lo que eres. Y mientras, la oyes hablar de la sin par Dulcinea del Toboso, de Sancho y de Rocinante, como si hubiera vuelto del colegio subida a su lomo enflaquecido.

(Acaso sea esta la luz que creyó ver la Donna.)


Jesús Fuente (recitado); Xavier Díaz-Latorre (vihuela)

5 comentarios:

La donna è mobile dijo...

Aun a riesgo de que me acabe llevando la palabra (como dicen por aquí), me permito recordarle que no se olvide de contabilizar también la parte buena y la dulce (la luz), que la tuvo, la tiene y la tendrá. Que ya lo dijo William Blake: “ver el mundo en un grano de arena y el cielo en una flor silvestre, tener el infinito en la palma de la mano y la eternidad en un instante”. Y yo añadiría, permitirse estar/sentirse mal y permitir que nos ayuden (yo estas dos cosas las llevo fatal, pero sé que). Con eso se ve luz por todas partes.

Bueno, que me alegro que se encuentre ya mejor. Sólo era eso, :pPpPpP (de verdad, de verdad, de verdad que no quise escribirle por ahí arribassssss, un mensaje típico, típico de la red farragosa y aduladora, pero es que...)

Almach dijo...

Tengo para mi que tal vez esa luz no es otra que el poder de la imaginación y la capacidad de entusiasmo un millón de veces cada día. Mis dos pequeños al menos exhiben de forma impúdica esas cualidades, y la verdad es que es en esas ocasiones cuando me doy cuenta de lo fácil que es perderse en la niebla que rodea nuestro mundo de adultos...y olvidar lo que un día fuimos.

Pero ahora tengo una buena brújula que me regalaron un día del padre hace ya casi dos años...y no he vuelto a perderme ;-))

Un saludo cordial.

La donna è mobile dijo...

"Tengo para mi que tal vez esa luz no es otra que el poder de la imaginación y la capacidad de entusiasmo un millón de veces cada día."

Pues sí, algo de eso hay, :-)

angel dijo...

Acaso sea la luz, la que te invade de inocencia desde los ojos de tu hija. Quizá en ellos se reflejan los campos de Castilla y se escuchen las músicas despiertas por ti, para nosotros, en este otro espacio ancho al que regresaré, muy pronto. Y no lo haré por azar, como hoy ha sido.
Saludos,
angel

Saf dijo...

Bueno y....... ¿¿aquí QUÉ PASA??
¿Es que no se actualiza nunca?
¿Es que se pretende una PERFECTA memorización de este post por parte de los sufridos y adictos lectores?
¿Es que el autor ha sido abducido por la luz?
¿Es que.... qué?

¡EXIJO EXPLICACIONES!
¡Habemos de saber!
¡Información ya!
pásalo.

Saf XD