No toda la culpa del aislamiento del PP la tienen sus malvados opositores políticos. Sus dirigentes cargan también con una parte de responsabilidad por la torpeza con la que se están desenvolviendo en el lugar que les dejaron las urnas del 14 de marzo de 2004.
El principal problema de la oposición del PP es la falta de matiz. Se empeñan en utilizar el mismo megáfono para todo, y así les va. Que se aprueba el matrimonio entre personas del mismo sexo, bronca (la familia, núcleo básico de la sociedad, se rompe); que se reduce (mínimamente) el peso de la asignatura de religión en la escuela, bronca (se atenta gravemente contra el derecho de los padres a escoger la educación de sus hijos); que se aprueba el Estatuto de Cataluña, bronca (España se rompe); que el gobierno negocia con ETA, bronca (España se vende y se rompe). Y claro, así resulta difícil llegar con un mensaje bien articulado y definido a la sociedad. Derecho a oponerse a las iniciativas gubernamentales, todo el del mundo. Pero se agradecería la correcta modulación, dar a cada cosa su importancia, su lugar y su espacio, porque si no, acaba pasando como con el cuento del Pedro y el lobo, que cuando venga el bicho de verdad nadie le va a hacer caso.
El PP, escorado el PSOE hacia el radicalismo de sus impresentables socios, tenía una oportunidad extraordinaria de presentarse como el partido que podía ejercer de auténtico dique de contención contra las derivas nacionalistas y apaciguadoras de un Gobierno inane, papel que en efecto parece querer adoptar y en el que encuentra un notabilísimo apoyo popular, mediático e intelectual, pero todo ese caudal de fuerza política lo hecha por la borda por su falta de capacidad para la matización. Y ahora esa falta de mesura, del saber distinguir tiempos y oportunidades se aprecia una vez más con claridad. Vale, aceptamos que el caso De Juana suponía la superación de un límite, de una raya roja y podría ser aceptable dar un puñetazo en la mesa y sacar a la gente a la calle. A mí no me apasiona la idea, pero bueno, está bien. ¿Pero a qué coño va Rajoy ahora a manifestarse a Navarra? Ayer dijo que había un riesgo de anexión. ¿Riesgo de anexión? ¿Nos va a invadir Francia? ¿Andorra quizá? ¿Dónde ve Rajoy el riesgo? ¿En el País Vasco? ¿En el gobierno de España? Pero si existe una disposición transitoria en la Constitución que regula la posibilidad de una asociación entre las dos comunidades... ¿Dónde está el riesgo? ¿Dónde el problema? ¿En la misma Constitución? Los dirigentes del PSN se han hartado a declarar que ellos no van a proponer la asociación con el País Vasco, pero si lo propusieran, estarían en su absoluto derecho. Sería un proyecto político perfectamente legítimo, que le tocaría juzgar a los ciudadanos en las próximas elecciones. Lo ilegítimo sería presentarse a las elecciones con un programa y luego aplicar otro. ¿Conoce alguna cosa el señor Rajoy que le haga pensar en ese sentido? ¿Podría el gobierno del PSOE tratar de aplacar a ETA accediendo a aplicar la disposición transitoria 4ª de la Constitución, aprovechando para ello un hipotético gobierno del PSN en Pamplona? ¿Y sobre este prematurísimo juicio de intenciones en torno a una realidad improbable (al menos, escuchando a los dirigentes socialistas navarros) se organiza una manifestación contra la "anexión" de Navarra? ¿Pero no se da cuenta de que estas excursiones gratuitas y poco fundadas, de que esta dispersión no favorece en absoluto la coherencia de lo que debería ser la esencia de su discurso: la concepción de España que ha expuesto brillantemente más de una vez en sede parlamentaria (coherencia muy afectada también por la deriva de los Estatutos de Andalucía y Valencia, por cierto) y dignidad y entereza en la lucha contra ETA? ¿Pero no se da cuenta de que el PP tiene una ocasión única de aglutinar en su torno a una opinión pública que muchos estimamos mayoritaria contra la deriva nacionalista del PSOE y que se pierde en estos recodos sin fundamento y sin sentido? Don Mariano, déjese de milongas, concéntrese en lo importante y mande a los subsecretarios a pelearse por las migajas, no sea que a no mucho tardar tenga que dedicarle un post con el título de Marianico, el corto.