Himno
Habida cuenta de que ayer se liquidó de un plumazo la nación española tal y como la conocíamos desde 1812, y consciente de la imperiosa necesidad de nuevos símbolos que tendrá a partir de ahora la nonata Federación de Repúblicas Cuasiibéricas (menos mal que nos queda Portugal), me permito sugerir a los padres de la nueva patria la adopción como himno del que abajo propongo, en el convencimiento de que en su sentido y profundo discurrir de siglos pueden sentirse representados tanto vándalos como suevos, alanos, vascones, vacceos, turdetanos y hasta neandertales. Todo sea por la paz y la concordia perpetuas. Pax Catalana.